Es un pequeño paso. Y necesita de otra votación en el Senado y en la Cámara de Representantes. Y, después de todo eso, puede ser vetado por el presidente de EEUU, Donald Trump. Pero lo que se ha vivido este martes en el Senado de EEUU es una derrota política sin paliativos de la Casa Blanca.
En efecto, el Senado ha votado a favor de impulsar un proyecto de ley que busca obligar al presidente de EEUU a retirarse de la guerra con Irán, en un momento en que un número cada vez mayor de republicanos se opone a las políticas del presidente.
Desde que Trump ordenó el ataque contra Irán el 28 de febrero, los demócratas han forzado repetidas votaciones sobre resoluciones de poderes de guerra que obligarían al presidente de EEUU a obtener la aprobación del Congreso para la guerra o a retirar las tropas.
Los republicanos habían logrado reunir los votos necesarios para rechazar todas esas propuestas. Hasta este martes, cuando el senador de Luisiana Bill Cassidy, quien acaba de ser derrotado en primarias para las legislativas de noviembre ante un rival apoyado por Trump, cambió de bando para aportar un voto crucial que permitiera sacar adelante la propuesta.
El recuento de votos, 50 a 47, pone de manifiesto el reducido, pero fundamental número de republicanos que votaron a favor de detener la guerra con Irán.










