Después de siete fracasos, el Senado acordó el martes debatir una medida que obligaría al presidente Trump a poner fin a la guerra en Irán o a obtener autorización del Congreso para continuarla. La iniciativa, planteada como en las otras ocasiones previas por los demócratas, salió adelante gracias al apoyo de cuatro conservadores con lo que impulsaron una resolución que el Partido Republicano había logrado bloquear durante tres meses dada su mayoría en la cámara.Los senadores aprobaron la moción para debatirla y votarla en el plenario tras una votación que acabó con el resultado de 50 a 47. Cuatro republicanos (Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul y Bill Cassidy) se unieron a la mayoría de los demócratas a favor de avanzar la resolución y llevarla al parqué. El senador John Fetterman de Pensilvania fue el único demócrata que se opuso, en su línea habitual de congraciarse con Trump.Este voto marcó la primera vez que Cassidy apoyó el avance de una resolución para limitar los poderes de guerra del presidente. Esto ocurrió días después de que no lograra obtener suficiente apoyo para avanzar a una segunda vuelta en las primarias republicanas del Senado en Luisiana, donde Trump le descalificó e insultó para dar su respaldó a uno de sus oponentes.El éxito se vio facilitado por la ausencia de tres republicanos (John Cornyn, Tommy Tuberville y Thom Tillis). La falta de sus votos inclinó la balanza a favor de los demócratas por primera vez desde que comenzaron a presentar resoluciones sobre poderes de guerra relacionadas con el frente bélico de Irán.Este resultado supone solo un primer paso en el Senado, donde no estaba claro cuando se podría votar la aprobación de la resolución sobre poderes de guerra. Pero incluso si ambas cámaras dieran luz verde a la resolución, se espera que el presidente la vete. Pero los demócratas sostuvieron que la medida tiene relevancia y potencial para cambiar la forma de pensar del presidente respecto a la guerra.La pequeña fracción de escepticismo entre los legisladores republicanos respecto a la gestión del conflicto con Irán por el presidente se amplió la semana pasada, impulsada en parte porque Trump ignoró el plazo legal para solicitar permiso al Congreso con el objetivo de continuar las operaciones de combate más allá de los 60 días.Tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, los esfuerzos para avanzar una resolución sobre poderes de guerra fueron derrotados por un margen estrecho.“El impulso se está moviendo lentamente a nuestro favor”, recalcó el senador demócrata Tim Kaine, que lidera el esfuerzo a lo largo de estas semanas para presionar a los republicanos a votar para poner fin a la guerra. La deserción de Cassidy demuestra, según los analistas, la creciente resistencia entre los conservadores sobre el manejo que está haciendo Trump de esta guerra y su rechazo a recurrir al Congreso.En los próximos días se espera que la Cámara de Representantes afronte una medida parecida. Estos legisladores rechazaron por los pelos una resolución sobre poderes de guerra la semana pasada en una votación empatada, después de que dos republicanos se unieran a los demócratas, frustrados porque el presidente ignoró el plazo legal para solicitar ese permiso al Congreso.
El Senado da el primer paso para votar una medida que pondría fin a la guerra de Irán
Cuatro desafectos republicanos se unen a los demócratas, que por primera vez logran avanzar la moción, tras siete intentos fallidos, para que el pleno debata y decida sobre el poder del presidente para continuar la campaña militar










