Traza una línea temporal de un año llena de alusiones al expresidente del Gobierno por boca de su autodenominado “equipo”

Los “tiempos difíciles” solo se sortean con “el apoyo de los amigos y de las buenas relaciones”. Eso le dijo un directivo de Plus Ultra a Julio Martínez Martínez, el empresario alicantino que habría servido de brazo ejecutor del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en sus presuntas corruptelas. Coronaba así un año de, supuestamente, intenso tráfico de influencias para conseguir que el Ejecutivo español inyectara 53 millones de euros en la aerolínea venezolana. Las pesquisas, dirigidas por la Audiencia Nacional e impulsadas por la Fiscalía Anticorrupción, dan detallada cuenta de la evolución de esas relaciones, en las que el nombre del exdirigente socialista aparece en ocasiones puntuales, cuando la necesidad ahogaba, por boca de su autodenominado “equipo”.

Estalla la pandemia. La investigación judicial sitúa el inicio de todo en el 12 de marzo de 2020, con la adopción de las primeras medidas para mitigar el impacto económico de la crisis del coronavirus. Poco después, el día 23 de ese mes, el exdirectivo de Plus Ultra Rodolfo Reyes contactaba con el abogado Miguel Palomero. “Necesitamos llegar a las ayudas (...) A ver qué se te ocurre a nivel político. Dónde tocar puertas”, le decía. “Tocamos a (José Luis) Ábalos”, proponía el letrado, en referencia al entonces ministro de Transportes.