Las ocho de Becerril, activistas procesadas por las protestas contra la presencia de un equipo israelí llevadas a cabo en la última edición de La Vuelta, tildaron este miércoles su causa de "juicio político".PublicidadEn una rueda de prensa ofrecida este miércoles frente a la Fiscalía General del Estado, las encausadas y su equipo jurídico han acusado al Gobierno de "hipocresía" por animar al "boicot" pero permitir que se les investigue y han anunciado el lanzamiento de una campaña de recaudación de fondos para sufragar sus gastos.Las ocho personas están citadas a declarar el 21 de octubre en los juzgados de la capital, según informó el abogado encargado de su defensa, Diego Redondo, que detalló que están investigadas por los presuntos delitos de orden público, atentado a la autoridad y desobediencia, que conllevarían penas de prisión, en caso de ser declaradas culpables.La portavoz del grupo, Clara Molina, justificó las acciones de protesta como un "deber moral y ético" para situar el genocidio en Gaza en el foco mediático.Las activistas denunciaron lo que consideran "uso excesivo de la fuerza" por parte de la Policía mencionando el empleo de esprays de pimienta e, incluso, agresiones contra los manifestantes. El grupo explicó en su comparecencia que ha iniciado un crowfunding (microfinanciación) con el objetivo de recaudar entre 20.000 y 40.000 euros para sufragar los gastos judiciales y las posibles sanciones, así como gastos de campaña.Las ocho de Becerril son conocidas así por su sentada en Becerril de la Sierra durante la disputa de la 20ª jornada de La Vuelta, penúltima de la ronda ciclista española, que transcurrió por la sierra de Madrid.PublicidadEste caso se enmarca en las protestas propalestinas llevadas a cabo en varias localidades españolas durante la edición de 2025 de La Vuelta por la participación en la ronda ciclista del Israel Premier Tech, al tiempo que Israel mantenía su ofensiva militar sobre la Franja de Gaza.La última etapa de la ronda española debió ser suspendida cuando las protestas inundaron las calles de Madrid y los organizadores, ante posibles altercados de seguridad para los corredores, optaron por no concluir el recorrido, y el danés Jonas Vingegaard se proclamó campeón de La Vuelta sin poder atravesar la meta ese día.