Una inflación que ha baqueteado a los ciudadanos británicos como a los que más en los últimos años dio una tregua en abril desacelerando más de lo previsto. El abrupto descenso de cinco décimas en la lectura del índice de precios al consumo (IPC) el mes pasado ofrece un alivio más que bien recibido en pleno shock energético por la guerra de Irán y permite ganar tiempo a un Banco de Inglaterra ciertamente presionado para subir los tipos de interés ya en su reunión de junio. Sin embargo, las benignas cifras de abril enmascaran el brote inflacionario que está por venir y que puede devolver a la métrica al doble del objetivo del 2%. Los ecos de 'nación estanflación' (estancamiento económico y mucha inflación) no acaban de abandonar a Reino Unido.El IPC general cayó del 3,3% interanual de marzo al 2,8% en abril cuando el consenso de analistas apuntaba a un 3%. Es la lectura más baja en más de un año. De forma más positiva aún, el IPC subyacente, menos volátil y más vigilado al excluir energía, alimentos, alcohol y tabaco, se moderó seis décimas hasta el 2,5% interanual en vez de hacerlo hasta el 2,6%, como preveían los analistas. Todo esto "parece la calma que precede a la tormenta y nos dice muy poco sobre la persistencia del repunte de la inflación que se avecina", advierte Ruth Gregory, analista de Capital Economics, con los datos 'calientes' en las manos.
La calma antes de la tormenta: el desplome del IPC de Reino Unido en abril enmascara el repunte inflacionario que está por venir
Una inflación que ha baqueteado a los ciudadanos británicos como a los que más en los últimos años dio una tregua en abril desacelerando más de lo previsto. El abrupto descenso de cinco décimas en la lectura del índice de precios al consumo (IPC) el mes pasado ofrece un alivio más que bien recibido en pleno shock energético por la guerra de Irán y permite ganar tiempo a un Banco de Inglaterra ciertamente presionado para subir los tipos de interés ya en su reunión de junio. Sin embargo, las benignas cifras de abril enmascaran el brote inflacionario que está por venir y que puede devolver a la métrica al doble del objetivo del 2%. Los ecos de 'nación estanflación' (estancamiento económico y mucha inflación) no acaban de abandonar a Reino Unido.












