La tasa de inflación interanual del Reino Unido se situó en el 3,8% en julio, dos décimas por encima de la subida de los precios registrada en junio (3,6%), lo que supone el dato más elevado en año y medio, desde enero de 2024. Así, según los datos publicados este miércoles por la Oficina Nacional de Estadística británica, la lectura del IPC en el séptimo mes se mantuvo muy por encima del objetivo de estabilidad de precios marcado por el Banco de Inglaterra (2%). En su última reunión, el regulador recortó los tipos de interés del 4,25% al 4% — el nivel más bajo en dos años— en una decisión muy dividida.
La ONS ha precisado que el transporte —en particular las tarifas aéreas— está detrás de la mayor contribución al alza del IPC. También ha explicado que la vivienda y los servicios domésticos empujaron a la baja, “lo que compensó parcialmente”, el dato final. El economista jefe del organismo, Grant Fitzner, ha manifestado en una publicación en la red social X que el precio de los carburantes (gasolina y diésel) también se elevó este mes, en comparación con la caída registrada en las mismas fechas el año pasado. “La inflación de los precios de los alimentos sigue en aumento, y artículos como el café, el jugo de naranja natural, la carne y el chocolate registran los mayores aumentos”, ha añadido.







