Vivimos en un momento en el que necesitamos volver al origen de las cosas a través de las experiencias: desde retiros artísticos alrededor de todo el mundo hasta talleres de escritura o inmersiones de bienestar, pasando también por el disfrute que brinda la atención al sonido.Esta es la premisa de los listening bars o hi-fi bars, locales concebidos como espacios donde los discos de vinilo se reproducen con intención en ambientes de conversación relajada. De hecho, en estos bares de alta fidelidad la música no es parte del ambiente, sino el corazón del mismo.Los 'hi-fi bars' sustituyen la experiencia de las discotecas, que se ha vuelto demasiado estresante”Equipo de OblicuoA pesar del auge que viven estos locales en las principales capitales de España, el germen de los hi-fi bars cabe encontrarlo hace justo cien años en Tokio, donde en 1926 se inauguraba Cafe Lion, un ongaku kissa (café musical, abreviado como kissa en Japón). Le siguieron otros muchos establecimientos donde los clientes se reunían para escuchar importaciones de jazz occidental.Décadas después, y tras el boom de los equipos de sonido personales, alejarse de la inmediatez de plataformas de música en streaming nos devuelve a la magia de experimentar el encanto del sonido analógico en un entorno cálido, impulsado por ambiciosos equipos tecnológicos y una selección musical curada.Los hi fi bars se convierten así, y de forma paradójica, en una nueva forma de bajarnos del ruido para apreciar el sonido de una nueva intimidad urbana, como ya sucede en Madrid y Barcelona.Auge de los hi-fi bares en EspañaEn Barcelona, Oblicuo HI-FI lleva ya varios años abriendo camino desde el barrio de Gracia. Su propuesta bebe de décadas de trabajo en música, diseño y moda entre Londres, Milán y Shanghai, y de un profundo amor por la cultura japonesa del jazz kissa.Oblicuo HI-FI en la Triennale de Milánoblicuohifibar y ivanmariavele / InstagramSu visión del éxito de estos espacios es directa: “Los hi-fi bars sustituyen la experiencia de las discotecas, que se ha vuelto demasiado estresante para quienes buscan un ambiente agradable, bebidas de calidad y buena conversación”, cuenta el equipo de Oblicuo a La Vanguardia.Lejos de la música comercial, el local ofrece vinos naturales de Catalunya, cócteles que combinan tradición e innovación y una energía que ya ha alcanzado eventos en la Triennale de Milán o la Serpentine Gallery de Londres. Es la respuesta a un mundo saturado que busca el amor al detalle como hilo conductor.La misma pasión que unió a Luis y Santiago, cuyas reuniones con otros amigos para escuchar vinilos en Miami les llevó a recorrer el mundo en busca de bares de alta fidelidad hasta fundar en Madrid el suyo propio, El Willy Hi-Fi Bar. “Tras varias décadas de exceso, masificación y rapidez, la gente hoy en día está valorando más la calidad sobre la cantidad en todas las cosas. Calidad tanto en la comida, los cócteles, la música, el sonido, la experiencia en general”, cuenta el equipo de El Willy a La Vanguardia.Interior del Willy Hi-Fi Bar de MadridWilly Hi-Fi BarUna filosofía que encuentra en el vinilo uno de sus nuevos símbolos: “al poner un vinilo, nos obligamos a disminuir un poco la velocidad, a tomarnos el tiempo poniendo la aguja en la grieta adecuada, y a escuchar. Nos obligamos a vivir en el momento y aprender a apreciar lo que tenemos enfrente, lentamente.”Pero más allá de la propuesta local, surge también la certeza de que los hi-fi bars pueden convertirse en perfectos umbrales para sumergirnos en la atmósfera urbana de una nueva ciudad: “es sorprendente la cantidad de gente que hoy en día viaja buscando este tipo de lugares”, reconocen desde El Willy, que se definen a sí mismos como esas mismas personas cuando están de paso por otras ciudades.Más allá de nuestras fronteras, proponemos un viaje por el mundo a través de seis hi-fi bars.Cafe Lion (Tokio, Japón)La música clásica es la especialidad de Cafe Lionwannaslainte / InstagramEl origen de los listening bars nació en 1926 en el barrio de Shibuya de Tokio a través de Cafe Lion. Un establecimiento icónico fundado por Yanosuke Yamadera que, a pesar de quedar derruido por los ataques a la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, reabrió en los años 50 bajo un interiorismo inspirado en el barroco europeo.Décadas después, el interior de este kissa es toda una declaración de intenciones al orientar las sillas del local hacia dos altavoces gigantes donde suena música clásica, la especialidad del café, procedente de sus propias colecciones. Un santuario para melómanos donde lo ceremonial se funde con lo disruptivo, invitando al silencio de los clientes en busca de un entorno tranquilo que invite a saltar a una imagen orquestal.Freaking Out The Neighborhood (Bangkok, Tailandia)Freaking Out The Neighborhood es un local de la capital tailandesafreakingout.bkk / InstagramDe LCD Soundsystem a los alemanes Krautrock o el trip hop de RJD2, este listening bar de Bangkok apunta al indie, el rock y la música psicodélica como banda sonora de un local que comienza a florecer en barrios como Khlong Toei, en el centro de la capital tailandesa. Tras atravesar la entrada de color azul, el interior del local nos traslada a una barra donde los vinilos y equipos ocupan el lugar de las botellas bajo una luz tenue mientras los álbumes se reproducen de principio a fin, una de las marcas de la casa.Mono by Phono (Manila)Mono by Phono destila nostalgiaeanmayor / InstagramLos listening bars no solo se basan en la escucha, sino también en el placer nostálgico de usar las manos para pinchar un disco o mover los hombros al unísono como gesto comunitario mientras suena una canción. Es la premisa de Mono by Phono, un local en Manila -donde el concepto es relativamente nuevo- fundado por Matthew Rodriguez en un panorama de vida nocturna que pedía nuevas alternativas en torno a la música.Notre Dame Music Bar (París)Notre Dame Music Bar es un singular local parisinoiimaismii y throughthetea / InstagramA pocas calles del cementerio Père Lachaise de París, Notre Dame Music Bar es un refugio sonoro donde las buenas vibraciones nacen de viejos altavoces JBL y amplificadores McIntosh frente a los que el dj ameniza la velada. Un local luminoso con espíritu de bar tradicional donde suenan desde Sade hasta rap, soul o rock mientras saboreas un vino ecológico en uno de los barrios más relajados de la ciudad del amor.Bambi (Londres)Librería de vinilos de Bambibambi_e8 / InstagramEn el corazón de Netil House, un espacio creativo en East London, este listening bar fundado por el empresario James Dye fusiona la cultura del vinilo a través de su enorme librería de propuestas y el sistema de sonido analógico de Friendly Pressure. Además, ofrece cocina informal y cócteles de autor que invitan a dejarse llevar por los ritmos disco y house, entre otros géneros.Bar Orai (Nueva York)Bar Orai dispone de espacios más silenciososbar.orai / InstagramAlgunos listening bars cuentan con zonas que, en ocasiones, pueden ser algo concurridas y ligeramente ruidosas. De ahí que Bar Orai, un nuevo templo urbano en el Midtown East de Manhattan, sea una opción muy recomendable. Más allá del área del bar, Orai cuenta con espacios silenciosos donde entregarte a la escucha activa de samples de A Tribe Called Quest o canciones Yoshitama Minami mientras saboreas un trago de su selección de whiskies junto a bocados rápidos en total armonía.DelicatessenBryant ParkA pocas manzanas de Bar Orai, se despliega la perfecta alternativa a un pícnic informal en Central Park: Bryant Park, zona verde en pleno corazón de Manhattan y lugar predilecto de los newyorkers para llevarse la cestita (o los mejores bagels de la ciudad) como excusa para compartir unas horas al aire libre. Un parque “a la francesa” rodeado de rascacielos y en pleno distrito financiero donde la necesidad de parar en mitad del bucle de la ciudad nunca resultó tan evidente y necesario.
Adiós discotecas, hola 'listening bars', el fenómeno que triunfa en el mundo (y en España)
De Tokio a París, también en Madrid y Barcelona, el sonido analógico se convierte en un reclamo, una nueva forma de viajar por el planeta a través de la intimidad de la música en estos locales







