A más de cinco años del secuestro y asesinato de Litzy Cordón en Teculután, Zacapa, su padre recordó las llamadas en las que exigían Q5 millones por la liberación de la joven, el momento en que identificó su cuerpo y el dolor que aún acompaña a la familia, mientras el juicio contra Kevin Rivas Cordón, primo de la víctima y único procesado en el caso, entra en su etapa final en el Tribunal de Mayor Riesgo B

“Que los problemitas que pudimos haber tenido me los perdonara y que la amo”. Esa es la frase que Edgar Cordón dice que le habría dedicado a su hija Litzy Amelia Cordón Guardado, si hubiera tenido la oportunidad de hablar con ella por última vez.

Litzy, de 20 años, estudiaba Trabajo Social porque, según su padre, quería ayudar a otras personas. Sus planes quedaron truncados el 5 de octubre del 2020, cuando fue secuestrada en Teculután, Zacapa. Un día después, su cuerpo fue localizado.

A más de cinco años del crimen, la familia de Litzy pide justicia mientras el proceso contra Kevin Rivas Cordón, primo de la víctima y único procesado en el caso, se acerca a una resolución en el Tribunal de Mayor Riesgo B.

Durante el programa Impacto Directo, de Guatevisión, Edgar Cordón relató cómo comenzó el secuestro, las amenazas que recibió la familia, el momento en que identificó el cuerpo de su hija y lo que espera del tribunal.