Aibonito - El ambiente en la sala 1 del Tribunal de Aibonito se tornó tenso cuando Paola Sofía Carpena Soliván tomó asiento en el banquillo de los testigos para declarar en el juicio por jurado contra Elvia Cabrera Rivera, acusada de asesinar a Gabriela Nicole Pratts Rosario.Su testimonio la llevó de regreso a la noche del 10 de agosto de 2025, cuando su amiga, de 16 años, conocida cariñosamente como “Lela”, fue brutalmente apuñalada en medio de una trifulca en el desvío Roberto Colón, en el municipio de Aibonito.Con su declaración, la testigo, aunque ubicó a la acusada en la escena, no la señaló utilizando y/o entregando un objeto punzante, a diferencia de lo que afirmó observó de Anthonieska Avilés Cabrera, coacusada, a quien vio golpear a la víctima. Desde el inicio, la joven intentó reconstruir una jornada que comenzó en un contexto festivo: el “Gran Cierre de Verano Municipal” en el casco urbano. Recordó un ambiente de actividad, movimiento y aparente normalidad. “Lela estaba tranquila, contenta”, dijo. Según su relato, el grupo de amistades pasó varias horas recorriendo distintas áreas del pueblo antes de llegar al desvío. En el camino, hicieron paradas para intentar conseguir comida, sin éxito en algunos lugares. Nada, hasta ese momento, anticipaba el desenlace.1 / 5 | A las afueras del tribunal: familiares de Gabriela Nicole Pratts exigen justicia. Familiares de Gabriela Nicole Pratts Rosario llegaron hasta el Tribunal de Aibonito para exigir justicia. - Alex Figueroa CancelYa en el desvío Roberto Colón, la situación comenzó a cambiar. La testigo describió discusiones entre varias personas que fueron elevando la tensión del momento. Lo que comenzó como un intercambio de palabras, según su testimonio, derivó en serias confrontaciones. Durante el sexto día del juicio y a preguntas de la fiscal Silda Rubio Barreto, Carpena Soliván explicó que, en medio del caos, estuvo cerca de su amiga. Sin embargo, la escena se tornó confusa y difícil de procesar, con múltiples personas involucradas en distintos puntos. “Yo estaba al lado de ella”, recordó, al referirse de los instantes previos a que la situación se agravara, en una noche en la que más de 21 personas se encontraban en las inmediaciones del lugar, participando algunos en peleas simultáneas en plena vía de rodaje. En medio del testimonio, la joven relató que la situación continuó escalando y que observó a la víctima llamar por teléfono a su madre, mientras varias personas discutían en el lugar. Contó que el ambiente se agravó entre gritos, amenazas y enfrentamientos verbales.Poco después, dijo que llegaron más personas al desvío, incluyendo varias mujeres y dos hombres que se bajaron de una guagua Vitara verde. Fue entonces cuando notó la presencia de una amiga cercana de una de las acusadas sentada dentro del mencionado vehículo. 1 / 9 | "Encuentro por la paz": aiboniteños llevan a cabo una marcha y vigilia tras incidentes violentos. Cientos de personas marcharon en el "Encuentro por la Paz" en Aibonito, en un llamado de la Parroquia de Aibonito para terminar con los actos de violencia. - SuministradaMás adelante, también declaró que la acusada y su otra hija, Anthiany, llegaron caminando al área, con ropa oscura. A su entender, ambas terminaron de trabajar en el negocio La Placita Martínez, donde eran “bartender” y se dirigieron al desvío. “Ellas venían caminando. Tenían ropa oscura y Elvia tenía una cartera en su hombro. (La cartera) era bastante grande, de la marca Coach. Era cuadrada, como del tamaño de un monitor. Unas 17 pulgadas de ancho y como 12 pulgadas de alto”, aseveró. Mientras ofrecía su relato, la Fiscalía presentó en sala imágenes de cámaras de seguridad en las que, según se alegó, se observa a la acusada antes de los hechos. En la grabación, la acusada saca la cartera de debajo de un “counter”, para colocar algo en su interior. Posteriormente, cinco personas se agruparon en semicírculo, entre ellas las dos acusadas y otras dos mujeres que forman parte de los testigos en el caso. Mientras, aseguró que ella, la víctima y la hermana de esta permanecían en el área de la veranda, en el desvío.“Anthiany (hermana de Avilés Cabrera) se vira y dice hacia donde estábamos en la varanda: ‘Si ustedes también tienen problemas, nos avisan’. Lismarie (hermana de Pratts Rosario) se acerca a donde ella, no a mucha distancia y le dice que la que se estaba buscando problemas era Gaba”, sostuvo. Con esto, la testigo se refirió a Gabriela “Gaba” Figueroa Arroyo, mejor amiga de Anthonieska, quien declaró en la etapa de vista preliminar que esta última supuestamente le confesó que había apuñalado a la víctima y que tenía las manos llenas de sangre. “Entonces, Elvia nos señala a todas y nos dice que somos unas hipócritas. En ese momento, Lela estaba al lado mío en la varanda. Elvia lo dijo bastante alto y entonces Anthiany dice que nosotras somos de las que tiramos la piedra y escondemos la mano. Pero Lismarie le responde que ellas estaban hablando mucho, pero que eran iguales. Lela seguía en la varanda”, contó. Acto seguido, relató que observó cómo una de las hermanas de Avilés Cabrera golpeó en la cabeza a la hermana de Pratts Rosario, lo que provocó una reacción inmediata de la madre de la víctima, quien, visiblemente alterada, exclamó y preguntó qué estaba ocurriendo.En medio del altercado, indicó que varias personas —entre ellas la acusada— agredieron a la madre de la víctima en un momento determinado. “La golpearon”, expresó Carpena Soliván, al relatar además que la víctima gritó: “cab... dejen la mierda ya”.Lo que ocurrió después, según su relato, fue que “Antho”, apodo con el que se conoce a la coacusada en el caso, comenzó a golpear a la víctima, mientras otra de las presentes sujetaba por el cabello a la presunta agresora. “Lisandra seguía siendo agredida”, declaró.“Yo le halé el pelo a alguien, no recuerdo a quién fue, y veo a Lela y Antho agarradas por los pelos. Después de eso, estábamos en una aglomeración. Estaba todo el mundo agrediendo como en un círculo. Todas eran femeninas. Los varones intentaban separar, pero les dieron también”, comentó la testigo. “Lela cae en el piso y yo intento sacarla del piso porque había más de dos personas encima de ella porque estaba Miriathny, Karelyn y Antho (dándole). En ese momento, no veo a Elvia. Yo me caigo, se me rompieron las chancletas y me dan dos puños en la nariz. No sé quién me dio”, abundó Carpena Soliván. Aseguró que el golpe que los puños que le dieron fueron de tal magnitud que se aturdió y tardó un poco en caer en tiempo nuevamente. “Cuando miro estaba Miriathny pateando a Lela, cerca de la acera. Estaba entre medio de un carro. Lela estaba acostada en el piso”, dijo. “Miriathny la pateó en la cabeza. Yo le empujé la pierna y cuando veo estaba todo el mundo en el medio de la calle golpeándose. Me tardé en quitarme las chancletas, que se habían roto, pero cuando veo estaba Anthonieska levantándose de encima de Lela. Estaba como arrodillada. Estaba levantándose del piso cuando yo la vi”, aseguró durante su declaración. “Lela estaba en el piso en la carretera. Entonces, Anthonieska se dirije hacia el medio de la calle, mientras Lisandra caminó hacia donde estaba Lela y comienza a gritar: ‘Mi hija, mi hija, quién le dio a mi hija, mira cómo me la dejaron’”, indicó Carpena Soliván. Los minutos posteriores a la agresión los describió señalando que la madre de la víctima también estaba siendo agredida por la acusada. “Elvia la arrastra hacia el medio de la calle, a Lisandra. Recuerdo que estaba en el piso y la cogió por el pelo (Elvia a Lisandra) y Lela seguía en el piso”, comentó. La joven relató que vio a unos amigos intentando socorrer a la víctima. “Veo un charco de sangre a poca distancia de Lela. Veo a Anthonieska con una mancha de sangre en su hombro izquierdo. Ella estaba con la mirada fija hacia Berríos”, aseveró. Posteriormente, afirmó que la menor fue colocada en un vehículo Toyota Corolla azul para ser trasladada a la sala de emergencias del Hospital Menonita de Aibonito. Indicó que ella también abordó el automóvil y que, en el trayecto, la madre de la víctima se unió a ellos.Al llegar a la institución hospitalaria, aseguró que la la madre de la víctima salió desesperada en busca de ayuda para su hija. Relató que intentó sostener a “Lela”, pero ambas terminaron cayendo al suelo en un área cercana a donde estaban ubicadas las ambulancias. “Lisandra se baja desesperada para pedir ayuda para su hija. Intenta coger a Lela y se caen las dos. Estábamos por el área de las ambulancias. Lela cae en el piso del hospital y tenía el traje alzado. Tenía los ojos abiertos y los labios bien pálidos”, dijo. Describió que la víctima permanecía inmóvil, con visibles manchas de sangre, los ojos abiertos y los labios pálidos, antes de ser ingresada a la sala de trauma. Indicó que, tras horas de espera, personal del hospital les notificó el fallecimiento de la menor. La muerte de Pratts Rosario se certificó a las 12:35 a.m. del 11 de agosto de 2025, justo 24 horas antes de que cumpliera sus 17 años. Posteriormente, relató que uno de sus amigos recibió una llamada y salió corriendo del lugar. Poco después llegó una guagua Toyota Highlander blanca, de la que descendió desde el asiento trasero un menor que también resultó herido en medio de la trifulca. Asimismo, declaró que el herido tenía en su poder el teléfono celular de la madre de la víctima y que posteriormente se lo entregó a ella, aunque aseguró desconocer por qué el joven poseía el dispositivo.También sostuvo que las personas presentes se encontraban desconsoladas tras conocer la noticia del fallecimiento y que la hermana de la víctima le suplicaba al personal de enfermería que le dijera que la información no era cierta. Mientras, la madre de la víctima sufrió una descompensación emocional.“Ellas estaban desconsoladas. Lismarie (hermana de Pratts Rosario) le dijo a las enfermeras que le dijera que no era cierto (que su hermana no había fallecido) y Lisandra se descompensó. Estábamos todos llorando con la noticia”, reconoció la testigo.La mujer declaró además que el día de los hechos fue entrevistada por agentes del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Aibonito y por un agente de la División de Vehículos Hurtados, debido a que el automóvil de la madre de la víctima —un Hyundai rojo— fue reportado como robado esa misma noche. Indicó que durante la entrevista los agentes le preguntaron si conocía a varias personas y también le hablaron sobre una conversación que había sostenido con el joven herido, quien había terminado con la cartera negra con detalles dorados de la madre de la víctima, en cuyo interior estaban las llaves del auto. Durante el contrainterrogatorio del licenciado Alberto Rivera Ramos, representante legal de la acusada, trascendió que la testigo fue entrevistada por la Fiscalía el 11 de septiembre de 2025, aproximadamente 30 días después de que se reportara el crimen. Con su ronda de preguntas, Rivera Ramos llevó a la testigo a admitir que había detalles que ofreció en sala que no estaban incluidos en su declaración jurada, entre ellos, que antes del crimen la víctima y otros jóvenes intentaron buscar un lugar donde comer. Asimismo, Carpena Soliván -la séptima testigo del Ministerio Público en el caso- indicó que no podía dar certeza de que la cartera que le vio a la acusada en su lugar de trabajo era la misma que después observó que traía en el lugar donde ocurrió la trifulca. De igual forma, declaró que no vio a la acusada entregar una cartera a otra persona ni sacar de ella un objeto punzante, ni que dicha cartera contuviera o se utilizara para pasar un arma blanca. En ese sentido, expresó de manera directa: “No lo vi”. Reiteró que tampoco observó que la acusada entregara algún objeto a otra persona, ni que instigara a alguien a apuñalar a la víctima, lo que contradice el testimonio de una de las testigos principales en el caso Betzaida Caratini Ortiz, quien declaró todo lo opuesto. Excusan a testigosAntes de que comenzara el testimonio de Carpena Soliván, el Ministerio Público notificó que el agente Gerardo Berríos Padilla, de la División de Homicidios del CIC de Aibonito, no estaría compareciendo este miércoles para declarar debido a una situación familiar. Para corroborar la información, se ordenó que el teniente Héctor Maldonado, quien es director de la División de Homicidios y supervisor de Berríos Padilla, pasará frente al estrado. Allí, explicó que el agente tiene a su hija hospitalizada, lo que le imposibilitó llegar.Ante esto, el juez excusó a Berríos Padilla, quien quedó citado para el próximo 9 de mayo. Este agente fue el que preparó el recibo digital relacionado con la extracción de videos de las cámaras de seguridad del hospital Menonita, donde murió Pratts Rosario. De otro lado, las partes acordaron estipular el testimonio de la agente Elizabeth Alvarado, de la División de Homicidios. Esto significa que su testimonio fue aceptado por ambas partes como cierto y no será necesario que la agente declare en la sala judicial. ---Lee aquí todos los reportajes sobre el juicio:
Golpes, gritos y un charco de sangre: testigo revive el horror de la noche en que murió Gabriela Nicole Pratts
Paola Sofía Carpena Soliván, de 21 años, narró ante el jurado los momentos previos al crimen ocurrido en el desvío de Aibonito












