Actualizado Mi�rcoles,
mayo
00:04La Franja de Gaza permanece estancada en el inmovilismo, con las fuerzas israel�es ampliando su control del territorio mientras contin�an los ataques a�reos que han dejado m�s de 800 muertos en los �ltimos ocho meses. Estados Unidos e Israel han rechazado la �ltima propuesta de paz presentada por facciones palestinas -entre ellas Ham�s- dejando de nuevo el conflicto en el limbo. El plan palestino condicionaba el desarme de Ham�s a un compromiso de garant�as de seguridad para todo el enclave, la retirada total de las fuerzas israel�es, as� como el reconocimiento del Estado palestino. La negativa revela una brecha insalvable entre las partes, ya que Estados Unidos e Israel exigen el desarme de Ham�s y otros grupos palestinos como condici�n previa al fin de las hostilidades en Gaza, mientras que la parte palestina solo aceptar� un plan que previamente ponga fin a la violencia. El carpetazo se produjo poco despu�s de que Ham�s declarara haber logrado avances diplom�ticos en reuniones con mediadores en El Cairo y Estambul. "El problema fundamental es que, durante a�os, la crisis se ha gestionado en lugar de resolverse. La gesti�n de la crisis puede reducir temporalmente la violencia, pero no aborda las cuestiones pol�ticas de fondo: la ocupaci�n, la seguridad, la creaci�n de un Estado, el reconocimiento mutuo y la autodeterminaci�n", se�ala a El Mundo Wesam Amer, decano de la Facultad de Comunicaci�n de la Universidad de Gaza. Tras el rechazo del documento, el gabinete de seguridad del pa�s incluy� la posibilidad de reanudar la guerra en una de sus reuniones. "Ham�s no respeta el acuerdo de desarme. Estamos gestion�ndolo con mediadores", se�al� un funcionario israel� a la emisora p�blica Kan. Para Daniel Byman, director del programa de guerra de la Universidad de Georgetown, Israel usa la amenaza del regreso a la guerra como herramienta de presi�n para que Ham�s acepte sus condiciones. "Israel se encuentra debilitado por la guerra constante de los dos �ltimos a�os y medio. Una guerra m�s avergonzar�a a la administraci�n de (Donald) Trump, algo que Israel no desea, especialmente ahora que Washington est� negociando con Ir�n", explica a este peri�dico. La primera fase del acuerdo ideado por Trump exig�a el retorno de los �ltimos cautivos capturados en octubre de 2023 a cambio de la liberaci�n de presos palestinos. Tambi�n contemplaba la entrada de 600 camiones diarios de alimentos y combustible, una condici�n que no se est� cumpliendo -seg�n el Gobierno de Gaza- y que sigue siendo extremadamente esencial para las 1,8 millones de personas que siguen desplazadas. La segunda fase del pactoprev� la retirada de las fuerzas israel�es, la entrega de armas por parte de Ham�s y la reconstrucci�n de las zonas devastadas del enclave. El negociador que encabeza el "Consejo de Paz" de Trump, Nickolay Mladenov, amenaz� a Ham�s con mantener el despliegue israel� si no empieza a entregar gradualmente las armas. "No le pedimos a Ham�s que desaparezca como movimiento pol�tico", dijo en una rueda de prensa en Jerusal�n. "Mantener el statu quo significa en realidad, en alg�n momento, consolidar la L�nea Amarilla, probablemente convirti�ndola en una valla, un muro, creando una separaci�n permanente en Gaza", advirti�. El negociador se refer�a a la demarcaci�n creada por Israel, que ocupa la mitad del enclave y donde sigue manteniendo tropas tras el alto el fuego. Lejos de retirarse, las fuerzas israel�es han ampliado su despliegue con una "l�nea naranja", que se extiende m�s all� de la "l�nea amarilla" para crear una zona tap�n que proteja a las tropas estacionadas. El diario israel� Hayom calcul� que Israel controla ahora el 64% de Gaza, mientras los civiles se hacinan en un territorio cada vez m�s peque�o. "Hemos devuelto a todos nuestros rehenes, hasta el �ltimo. Y lo hicimos sin devolver territorios", declar� esta semana el primer ministro israel�, Benjam�n Netanyahu. "Hoy controlamos, �cu�nto? El 60% de la Franja. Ma�ana veremos", advirti�."Soy muy pesimista. No hay l�mites, Israel puede hacer lo que quiera. Ahora hace una l�nea naranja, ma�ana ser� violeta y cualquier color, mientras no se pueda detener la violencia desde fuera. Nos enfrentamos a un liderazgo israel� genocida legalmente hablando, reconocido por los tribunales de CIJ y CPI", denuncia a El Mundo Sari Hanafi, director del centro de estudios �rabes de la universidad americana de Beirut. El profesor Wesam Amer cree en cambio, que la ampliaci�n de la "l�nea naranja" es una peligrosa escalada que puede reconfigurar la "geograf�a pol�tica de Gaza". "La l�nea naranja discurre paralela a la carretera Salah Al Din, una de las arterias vitales de Gaza. Al controlar este corredor, el ej�rcito israel� obtiene el dominio estrat�gico sobre el movimiento entre las diferentes partes de la Franja", se�ala. Con el alto el fuego en un punto muerto y el despliegue israel� en el territorio, crece la amenaza de que descarrile la transici�n hacia la reconstrucci�n y reparaci�n del enclave. "A diferencia de Irlanda del Norte o Sud�frica (casos hist�ricos con los que a menudo se compara el conflicto israelo-palestino), no hay ning�n proceso de paz en el horizonte, ni existe una v�a pol�tica disponible para Ham�s si el grupo depone las armas", escribe Julie Norman, analista de Chattam House, sobre la situaci�n actual en la Franja. "El alto el fuego se est� desmoronando, aunque formalmente siga vigente", asegura Amer, que cita la expansi�n militar, la demolici�n de edificios y �rdenes de evacuaci�n como "violaciones silenciosas" del pacto de tregua. "Estas acciones parecen tener como objetivo crear nuevas realidades sobre el terreno mientras contin�an las negociaciones, imponiendo un hecho consumado antes de que se alcance cualquier acuerdo pol�tico", concluye.







