Líderes territoriales socialistas cuestionan la elección de miembros del Consejo de Ministros para liderar los proyectos en sus comunidades
La cuarta derrota consecutiva del PSOE en el ciclo electoral iniciado hace seis meses en Extremadura, con el agravante de haber firmado un nuevo suelo histórico en Andalucía, haciendo buenos los 30 escaños de Juan Espadas en 2022, no abrirá la caja de los truenos en Ferraz. El presidente del Gobierno espera sacar provecho en las legislativas de los pactos de los populares con la ultraderecha y que sirvan para movilizar al electorado progresista y a concentrarlo en la marca socialista apelando al voto útil, como ya hizo en 2023.
El revés del PP permite a la dirección del PSOE desviar en parte la atención de su candidata, María Jesús Montero, a quien Ferraz y La Moncloa tenían muy difícil achacar el resultado tras haber sido una figura clave del núcleo de Pedro Sánchez. El presidente le ha felicitado en redes sociales “por su trabajo y compromiso” y haber realizado “una gran campaña”. Rebeca Torró, secretaria de Organización de los socialistas, ha reconocido que el resultado “no es el que hubiera gustado” pero ha destacado que el PP se deja cinco escaños y, sobre todo, que se queda sin la mayoría absoluta. “El bloque de las derechas pierde cuatro escaños”, ha incidido en una comparecencia sin preguntas en Ferraz.












