Entrevista no vistaFue el artista que más discos vendió en España en 2011 y 2012. Ahora está en inmerso en su gira 'KM0', que hace parada el jueves y el viernes en MadridEl cantante malagueño Pablo AlboránActualizado Lunes,

mayo

00:15Pablo Alborán (Málaga, 1989) fue uno de los primeros artistas a los que YouTube le construyó una carrera. Y de las buenas. En 2011 y 2012 no había cantante que vendiera más discos que él en España. Literalmente. Ahora el malagueño se encuentra inmerso en su gira KM0 que hace parada en el Movistar Arena de Madrid los próximos jueves y viernes.Este disco y esta gira se llaman 'Kilómetro cero'. ¿Ha encontrado el suyo?Mi familia siempre será mi kilómetro cero, allí vuelvo cuando estoy bien y busco consejo cuando estoy mal. Este disco, además, tiene intención de ser como la primera vez que canté. Ya no quiero contentar ni dar lo que se espera de mí. La presión de hacer todo perfecto ha desaparecido. Yo soy muy disciplinado, pero esto no puede ser una pesadilla. Quiero disfrutar de las entrevistas, de estar aquí charlando contigo.Para saber más¿No las ha disfrutado en esos años en que su carrera explotó?Se percibió más así de lo que fue, para mí los primeros años fueron de agarrar la guitarra y tocar en todos los bares de España. He tocado en unos antros de mala muerte... Pero me hace muy feliz que haya gente que me acompañe desde ahí hasta llenar recintos muy grandes en España y Latinoamérica. Con esto me refiero a que no fue un 'boom' de la noche a la mañana, hubo mucho trabajo y eso forjó mi carácter.Su carrera es una entrega continua al amor, ¿es este un momento importante para defenderlo?Hoy es difícil saber qué es verdad y qué es mentira por cómo se maneja la información, estamos obsesionados con la inmediatez. Pasa en el amor también, estamos obsesionados con la inmediatez, con el disfrute individual y con el miedo al compromiso. Yo lo he sentido muchas veces, pero frente a eso el amor real es aplastante. Ya sea a tu familia o a la persona que amas. Eso hay que honrarlo, mostrarle a la peña que eso es lo que nos une. Yo cuando veo en mis conciertos a personas de diferentes ideologías, nacionalidades, sexos y edades que sienten algo con una canción no lo puedo pasar por alto. Hay que defender la emoción, la vulnerabilidad y que la gente se sienta abrazada. Y eso nos lo da la cultura.Con lo fácil que tenía haber vivido toda la vida de la balada, ¿por qué decidió cambiar y experimentar?Yo me aburro rápido de hacer lo mismo. Para volver a hacer baladas tengo que salir de ahí, aprender de otros músicos y de otros géneros. Irme con Vicente Amigo a estudiar bulería, hacer una salsa... Suena muy bruto lo del aburrimiento, pero esto es como el que sale de su país, vuelve y lo valora. Fuera hace mucho frío de casa hace mucho frío, pero cuando vuelves valoras lo que tienes.¿Quiere decir que eso le ha pasado cuando se ha ido por ahí?No, no, me doy cuenta de que nos pasamos la vida quejándonos... A ver, que esto es delicado, voy a explicarlo con la sanidad pública. Hasta que no he visto que una persona de mi familia casi se muere, que la han salvado, que nos han arropado, yo no era tan consciente de lo que era esa sanidad pública. Por eso defiendo a los trabajadores que piden ayuda. No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes. Eso va más allá de un hecho político en sí mismo."Se ha construido un relato dramático y falso sobre mi homosexualidad. Para mí salir del armario no ha sido nunca traumático"Ahora hay una exigencia pública a que se posicionen políticamente, ¿la comparte?Es una línea muy delicada porque ahora la gente en general, y me incluyo, no entendemos bien los grises, la neutralidad o la centralidad en ciertas cosas. Buscamos opiniones hipercontundentes y que no haya cambios de opinión. La fuerza del ser humano, lo que nos diferencia de los cromañones es aprender cuando nos equivocamos y cambiar de opinión. Pero eso con un artista no lo llevamos bien y los medios tenéis una gran responsabilidad porque un titular se puede cargar una buena entrevista. Sinceramente, si tienes una voz hay que ser responsable y consecuente contigo mismo.Tengo la sensación de que algo ha cambiado, hace unos años sería muy difícil verle hablando de esto o posicionarse como hizo con Palestina.Es injusto que un seguidor nos ponga a los artistas la misma responsabilidad que a un cargo público que supuestamente ha estudiado para ello. Me parece injusto, pero al mismo tiempo, lo entiendo, porque a mí como espectador me pasa. Sé que puede parecer una contradicción, pero es que tu opinión puede hacer que otra persona abra los ojos. Lo que sí creo es que a nivel social, de derechos e injusticias, debemos ser más contundentes.En su canción 'Clickbait' se aprecia que la fama en algún momento se le ha hecho algo de bola.Esta canción habla más de un momento en concreto donde he tenido que escuchar muchas mentiras, más que sobre la fama. El 90% de las cosas que leo sobre mí no son verdad, he visto gente en platós diciendo cosas denunciables sobre mí y no he entrado al trapo porque mi entorno me recomendaba que no lo hiciera. Esta canción me sirve de desahogo.¿Muchas de esas cosas vienen derivadas de cuando hizo pública su homosexualidad?No te creas, han sido más ahora. Antes me decían mucho eso de que tenían una información que iban a usar. ¿He matado a alguien, acaso? Se ha construido un relato dramático falso sobre mi homosexualidad. No es cierto para mí salir del armario no ha sido nunca traumático. Te voy a decir una cosa, pero no lo pongas de titular, por favor.Prometido queda.He visto en platós de televisión de este país gente diciendo que mis managers hablaban con mis parejas para cortar mis relaciones. Eso no ha pasado en la vida. Y, claro, al final es mejor callarse ante eso porque si no le estás dando más carne, pero es muy triste. Es muy difícil quedarse callado ante eso, por eso siempre os pido ayuda.Cuando publicó aquel vídeo, recuerdo que su vida privada pasó a estar bajo escrutinio continuo, ¿se ha suavizado con el paso de los años?Me afecta menos, pero cuando leo una mentira sí me entran ganas de desmentirla, aunque me quedo ahí callado. Intentas que no te afecte y vivir de todos modos. Yo he vivido siempre con naturalidad, pero jamás vendería mi vida ni mis entrañas. Lo tengo muy, muy, muy claro y protejo muchísimo mi intimidad. Pero es que lo sabéis todo: dónde voy al cine, dónde compro, dónde hago deporte... No he escondido jamás mi vida, jamás. Si salgo por Madrid de fiesta, hombre. Lo más íntimo de mi vida está en mi música, quien quiera saber algo, ahí está todo."Es injusto que los seguidores nos pongan a los artistas la misma responsabilidad política que a un cargo público"En etapa profesional y personal le he escuchado ya varias veces que se ha entregado usted al carpe diem. ¿Por qué ahora?Viene de lo que vivimos en casa por la quimioterapia y el trasplante de médula de un familiar. Intento honrar todo lo que me hace sentir vivo desde entonces. Es algo que te cambia y te hace aprender de tus límites. No nos damos cuenta, pero en el fondo todos estamos constantemente sobreviviendo. No voy a caer en eso de Mister Wonderful de que al menos aprendes algo nuevo, pero es que algo sí aprendes.Estamos en un momento de auténtica explosión de la música en directo, el año pasado facturaron más de 800 millones, pero hay una protesta creciente sobre el precio de las entradas en sus conciertos. ¿Cómo se ve eso desde el otro lado, desde alguien que las tiene que vender?Yo intento pensar en el ciudadano de a pie que quiere disfrutar de un concierto, creo que hay que darle la posibilidad a todo el mundo. Si subes el precio de tus entradas, no puede ser por la alta demanda. Yo, en la medida que he podido por lo que cuesta una producción, he intentado ofrecer algo para todo el mundo. Si tienes una producción de estadio, obviamente, cuesta más. Pero los estadios a mí me dan un poco de miedo, me ofrecieron hacer varios y siempre me he negado. A día de hoy no sé si puedo hacerlo, pero en aquel momento podía y me negué porque era entrar en una dinámica peligrosa.Es que hemos llegado a que llenar un Movistar Arena, que son 15.000 personas, empieza a parecer poco.Es que queremos el scroll infinito hasta en un concierto, hay conciertos donde ya no te dejan ni respirar. Hablo de un concierto de canciones íntimas. Ni llorar tranquilo, podías. Creo que eso es algo que tenemos que volver a respetar.