Harrison Ford llegó a Los Ángeles en 1964 y, tras una década de pequeños papeles, trabajó como carpintero para mantener a su familia (Imagen Ilustrativa Infobae)La vida de Harrison Ford dio un vuelco inesperado en solo unos meses: en 1964, Ford llegó a Los Ángeles persiguiendo el sueño de ser actor, pero tras una década en la ciudad apenas había conseguido “pequeños papeles en cine y televisión, varios de ellos sin acreditar”. Para mantener a su familia, Ford empezó a trabajar como carpintero, una decisión que le permitió sostenerse económicamente cuando la actuación no le ofrecía estabilidad.En uno de esos encargos laborales, Ford tuvo una oportunidad única. “Terminando de instalar la entrada de las oficinas de Francis Ford Coppola, aparecieron de repente el director George Lucas y el actor Richard Dreyfuss”.PUBLICIDADEl propio Ford relató a la revista estadounidense Esquire: “Mientras acababa el trabajo, a primera hora de la mañana entraron George Lucas y Richard Dreyfuss para empezar el proceso de reunirse con gente para Star Wars. George había dicho que quería caras nuevas. Yo estaba allí con mi cinturón de herramientas puesto, barriendo, saludé, charlé un poco, y eso fue todo”.Ford fue invitado a leer líneas para las audiciones de Star Wars sin saber que sería considerado para el papel de Han Solo (Credito: Lucasfilm)Aunque Ford coincidió con Lucas y Dreyfuss, su presencia inicialmente no tenía relación con el casting de Star Wars. PUBLICIDADSegún recuerda Ford: “Más tarde me pidieron que les ayudara a leer unas líneas con gente que estaba haciendo las audiciones. No recuerdo si leí con alguno que estuviera haciendo la audición para Han Solo, sí recuerdo leer con bastantes princesas”.Ford explicó: “No hubo ninguna indicación ni aviso previo de que yo pudiera ser considerado para ese papel. Solo era un favor. Y luego, por supuesto, me lo ofrecieron”. Así, el actor pasó de ayudar en las pruebas a convertirse en Han Solo, sin que nadie le anticipara que era una posibilidad real. Este giro imprevisto marcó el inicio de su transformación en superestrella.PUBLICIDADMark Hamill llegó al rodaje de Star Wars como un joven actor inexperto, enfrentándose a un desafío profesional completamente nuevo (AFP)Mark Hamill llegó al rodaje de Star Wars. Episodio IV: Una nueva esperanza como un joven de veintiséis años con una carrera todavía más austera que la de Ford. Según cuenta Hamill a la revista estadounidense Esquire, afrontó su primer día de producción “con los ojos muy abiertos y sin experiencia”, preparado para enfrentarse a un mundo desconocido y exigente.La impresión que le causó Ford fue inmediata. Hamill recuerda: “Desde el primer día que llegó, supe que tenía un dominio mucho más firme de todos los elementos que yo”. El propio Hamill agregó: “Pensé: ‘Este tipo es como… ¿Steve McQueen? ¿Gary Cooper? ¿John Wayne?’ Era icónico al instante, y sin embargo el mundo en general no sabía quién era. Yo simplemente pensé: ‘Este tipo va a ser alguien grande’”. Su percepción anticipó el impacto que Ford tendría en el cine.PUBLICIDADLas palabras de Hamill subrayan la diferencia entre ambos en el set: mientras él se enfrentaba a la incertidumbre y la falta de experiencia, Ford demostraba seguridad y una presencia que evocaba a los grandes mitos del cine clásico. Esta admiración inicial marcó la relación entre ambos actores y contribuyó a que el ambiente del rodaje estuviera teñido de respeto y aprendizaje, según lo recogido por la revista Men’s Health España.La apuesta de George Lucas por 'caras nuevas' llevó a que los dos protagonistas principales fueran un carpintero y un debutante En palabras del artículo, George Lucas buscaba “caras nuevas” para su proyecto, lo que llevó a que los dos principales papeles recayeran en un carpintero y un debutante. Mark Hamill, por entonces, no tenía una trayectoria relevante en la industria, lo que acentuó el contraste con la experiencia vital de Ford.PUBLICIDADLa carrera de Hamill era, literalmente, “todavía más austera que la de su compañero de reparto”, siendo prácticamente un novato en la gran industria. Este contexto influyó en la dinámica entre ambos actores, pues Hamill aportaba la frescura y la perspectiva de quien da sus primeros pasos, mientras Ford encarnaba la seguridad y el aplomo propios de una figura destinada a trascender.