Harrison Ford es uno de los nombres más icónicos de Hollywood, tras haber protagonizado o participado en algunas de las películas más taquilleras de la historia. Han Solo, Indiana Jones, Rick Deckard o Jack Ryan son algunos de los nombres que convirtió en la comidilla de todo cinéfilo, los mismos que le llevaron a ganar 37 galardones a lo largo de toda su carrera. A sus casi 84 años, el de Chicago también amasa una ingente cantidad de historias y anécdotas, algunas de ellas más ligeras que otras.No obstante, The Hollywood Reporter le ha dado la oportunidad de compartir algunas de ellas. El actor ha protagonizado la portada de su último número junto a Glen Powell, Owen Wilson, Zach Braff), Yahya Abdul-Mateen II y Riz Ahmed, en un encuentro de titanes de la comedia. Los seis compartieron una animada charla en el Georgian Hotel de Santa Monica, coincidiendo con la Comedy Actor Emmy Roundtable que la revista celebra cada año. Allí, Ford pudo compartir algunas interioridades que nadie esperaba.Harrison Ford@arizonastateuniversityLa primera de ellas llegó durante la primera pregunta de todas, la cual respondió sin despeinarse. Los responsables de la publicación quisieron saber cuál era la frase más sonada que habían escuchado nunca, de parte de un fan. Claro y conciso, el intérprete de Indy lo tuvo claro: “Mi madre quiere dormir contigo. Anunciado de viva voz en un aeropuerto”. “Que por cierto, no era mi intención. Era la primera vez que me encontraba contigo…”, intervino Powell. “Lo sé. Y tampoco era la intención de tu madre”, arrancó a reír Ford.Actualmente, el estadounidense se encuentra involucrado en el rodaje de Shrinking, serie de Apple TV que cuenta con tres temporadas y 33 episodios emitidos. Una de sus compañeras de reparto, Christa Miller, se deshizo en halagos hacia Harrison durante una entrevista con Team Coco, el espacio de podcasts dirigido por Conan O’Brien. Conocida por sus apariciones en Kate The Drew Carey Show, Scrubs y Cougar Town, destacaba la facilidad que generaba trabajar con él en una escena.Harrison FordDaniel Cole / ReutersUna presencia reconfortante“El ambiente en el set es especial. No había experimentado antes un proyecto donde todo el mundo sabe sus líneas y llega puntual. Aquí, nadie repasa el guion en mano durante los ensayos. Todos estamos presentes desde el inicio, escuchando y aportando. No improvisamos. Puede parecerlo porque todos conocemos al detalle el material, y en pantalla todo fluye orgánicamente. Pero cada línea está perfectamente escrita. En una escena larga con Harrison en un banco del parque, donde la carga emocional era alta, bastó mirarle para sentir que llegaba a otro nivel como intérprete”, planteaba.“Si tienes una escena con él, con solo mirarlo sabes que lo harás bien. Te eleva, saca lo mejor de tu trabajo. Cambia su interpretación de manera casi imperceptible, lo que obliga a estar atento y genuinamente conectado. Una vez estaba tan concentrada mirándolo que Bill, que dirigía, me preguntó si había olvidado cómo actuar. Me señaló que no podía pasar cinco minutos sin apartar la vista de Harrison, aunque se entiende, porque su presencia es hipnótica”, insistía.