Dada la repercusión geopolítica de la rueda de prensa de Florentino Pérez, no hay duda de que, después del “Ser Superior” de Emilio Butragueño, será recordado en los libros de historia contemporánea por haber llamado “niña” a una periodista para darle el uso preferente de la palabra entre el enjambre de reporteros masculinos que monopolizaban el encuentro.
Florentino Pérez es sin duda un personaje con poder. Poder que sin duda ejerce en el plano empresarial, social y deportivo
Tal nominación se ha calificado ya como un insulto machista insoportable e incluso comparable al comportamiento del rey emérito con su elefante, amante e irregularidades fiscales que ya es el colmo de la equivalencia. De manera que una sola palabra (la niña) emitida por un personaje con poder (sin duda) ha abierto el melón de tal avalancha de insultos y descalificaciones, que solo pueden proceder de un embalse de presión acumulada de prejuicios previos contenidos, cuya válvula de apertura torrencial ha sido esa Santa Niña de Florentino que dará que hablar, sin duda, hasta en las inevitables campañas electorales donde la demagogia (a favor o en contra) alcanzan su máxima expresión.
Florentino Pérez es sin duda un personaje con poder. Poder que sin duda ejerce en el plano empresarial, social y deportivo. Poder que tiene, por su volumen y trascendencia institucional, grandes repercusiones sociales e incluso políticas. Como todo personaje que dispone de ese tipo de poderes e influencias posee características propias. Todas ellas coincidentes simétricamente con los propietarios, gestores o responsables de todos los centros de poder que yo conozco, sin más excepciones que casos singulares. Sean estos empresariales, sociales, religiosos, políticos o de cualquiera institución. Desde los propietarios de un periódico, hasta los liderazgos de todos los partidos en el poder o la oposición. Y si no, que se lo pregunten a los que por cualquier circunstancia se han opuesto o se oponen a ellos. La lista es tan extensa que solo nominar algunos hace perder objetividad.












