El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, fue uno de los protagonistas informativos la semana pasada tras la rueda de prensa en la que convocó elecciones al club y, de manera inusualmente brusca e improvisada, cargó contra la prensa y la acusó de estar contra él. El reconocido escritor Carlos Zanón fue uno de los columnistas del diario que abordaron la insólita intervención pública de Pérez.Bajo el título El imperio contraataca, la columna contenía un párrafo en el que Zanón relacionaba el discurso deslavazado de Pérez con la “ternura” que le producía su propio abuelo cuando “en una boda se empeñaba en cantar esa jota para la que ya no tenía voz, no se acordaba de media letra (...). Despeinado, agarrado a una servilleta, le dejabas hacer al pobre viejo, que no hacía caso a nadie, ni ya sabía en qué mundo vivía.”Florentino Pérez, en la rueda de prensa en la que anunció la convocatoria de elecciones en el Real MadridJavier Soriano / AfpLectores y asociaciones de personas mayores han escrito para expresar su malestar ante unas palabras que creen que faltan al respeto de los mayores, ridiculizándolos y estigmatizándolos. Josefina Cortijo, de la Federación de Asociaciones de Ciudadanos Mayores de la Comunidad Valenciana, demuestra conocer la trayectoria literaria de Zanón y empareja su estilo con el “humor ácido o negro” que practicaban escritores como Quevedo o Highsmith. Considera, sin embargo, que en este caso “la ironía se transforma en burla” de los mayores: “se puede criticar, pero nunca despreciar a una persona”. Marisa García Merita, presidenta del Consejo Valenciano de Personas Mayores, manifiesta su “indignación y tristeza” ante unas expresiones que cree que “denigran y vejan” a los mayores. La Federación Provincial de Asociaciones Democráticas de Jubilados y Pensionistas U.D.P. de Valencia, por su parte, considera que se trató de “una muestra evidente de edadismo, una forma de discriminación que los medios de comunicación, lejos de reforzar, deberían contribuir a erradicar.” También Carlos San Juan De Laorden, promotor de la campaña “Soy mayor No soy idiota”, ha escrito para expresar su “indignación” ante lo que interpreta como una “ridiculización humillante”.Entre los comentarios de los suscriptores en la edición digital también hay alguna crítica, pero predominan quienes elogian el artículo: “no hay puntada sin hilo, un texto hilvanado con maestría”, “el mejor artículo que leído hasta ahora de esta movida”, “genial y conciso, gracias por su clarividencia”.Zanón, consultado sobre los correos recibidos, recalca que su intención era hacer una “parodia del comportamiento de una persona concreta” y en ningún caso un retrato “de la mayoría de personas mayores”. Añade que, tal y como explicaba en el artículo, su sentimiento hacia su abuelo no es otro que el de la “ternura”, también cuando pese a su voz menguante se lanzaba a cantar una jota. Sus columnas, explica, se caracterizan por “un tono claramente irónico”, con “un punto de vista pop y referencias a la infancia” y en ellas busca “conexiones” que ofrezcan una mirada sobre la actualidad distinta -con recursos y licencias propios de la literatura- a la que damos los periodistas. En su caso, fruto de su estilo personal, admite que el tono que a veces puede ser ácido o descarnado.Si bien es importante recordar que, ante un ejercicio más literario que estrictamente periodístico, es necesario que el autor goce de un mayor margen de libertad creativa, las asociaciones de defensa de los mayores hacen bien en recordarnos a los medios de comunicación -todas las veces que haga falta- que tenemos una importante responsabilidad en evitar estereotipos perniciosos y concienciar a sociedad del respeto que merecen todos los colectivos, entre los cuales se cuentan también las personas mayores.Periodista. Subdirector y Defensor del Lector de La Vanguardia. Contacto: jalbarran@lavanguardia.es y defensor@lavanguardia.es