Espa�a ha perdido la inocencia muchas veces. Cuando le vio las tetas a Marisol en Intervi�, por ejemplo. El m�tico desnudo de Pepa Flores, fotografiado mucho antes de su publicaci�n, impact� de lleno en la sociedad espa�ola. Espa�a ya sab�a que Marisol no era su ni�a (ni la ni�a de nadie) pero a veces hay que ver para creer. Con Francisco Jos� Rivera Pantoja hemos perdido la inocencia unas cuantas veces: cuando tuvo su primer hijo, cuanto tuvo el segundo, cuando tuvo el tercero, cuando le dio el primer ictus, cuando le dio el segundo... Y cuando pidi� que dej�semos de llamarlo Paquirr�n. Yo sigo haci�ndolo. Por mucho que sepa que es un hombre, uno bastante cascado adem�s, para m� sigue siendo el ni�ito de la Pantoja. No nos llevamos tantos a�os, pero s� los justos como para que yo tenga recuerdos de �l como un beb�. Hoy es un se�or que ha pasado por urgencias mucho m�s que la media. Paquirr�n no deja de darnos sustos.Kiko Rivera ha publicado en sus redes un comunicado sobre el �ltimo de esos sustos. Le ha echado la culpa de su ictus n�mero dos en parte a la presi�n medi�tica bajo la que vive. Pero por otro lado, como tantos habitantes de su universo, vive de eso: de ser medi�tico. Sus ingresos dependen de que hablemos de �l, de que escribamos sobre �l, de que, en definitiva, sus ictus sean noticia. Los de muchas otras personas no lo son y no pasa nada. Bastante tienen con sufrirlos.No son noticia ni sus ictus ni sus excesos. Esa palabra, "excesos", aparece con frecuencia en las noticias sobre percances de salud en personas famosas relativamente j�venes y nada relativamente fiesteras. Tratamos sus historias con precauci�n (s�: la adicci�n es una enfermedad) pero tambi�n con el permiso que nos da saber que si sacas al toro del toril lo mismo el toro te pilla. No hace falta ensa�arse con los golfos a los que la golfer�a les explot� en la cara, pero mirar hacia otro lado cuando contamos sus vidas ser�a, eso s�, grosero. Qui�n no querr�a desearle a Paquirr�n que se recupere y viva muchos a�os. Y qui�n no est� pensando en que tanto fue el c�ntaro a la fuente...Es m�s que probable que Kiko Rivera se arrepienta, puede que no siempre pero s� a veces, de haber elegido una existencia consistente en ser noticia, aunque sea por haber terminado en un hospital. Como est� recuper�ndose y es adulto, podemos hacerle sin problemas la siguiente pregunta: �De verdad renunciar�as a esa "presi�n medi�tica" si eso supusiese tener que ganarte la vida como alguien normal?CON "EXCESOS""Yo nunca he visto que realmente trabajes" le dijo Karmele Marchante a Carmina Ord��ez en T�mbola. La respuesta de Carmina, primera esposa del padre de Paquirr�n y madre de sus dos medio hermanos mayores, fue muy clarita: "Ni me ver�s". La Divina ten�a entonces m�s o menos la edad que tiene ahora Kiko: cuarenta y pocos. Morir�a poco antes de cumplir los 50. La palabra "excesos" apareci� de manera machacona, eufem�stica y, en �ltima instancia, cursi, en casi todas sus necrol�gicas. Y sin embargo, "ella se lo busc�", ven�an a decir esos textos. Yo mismo podr�a haber firmado algo as� y, visto con perspectiva, no tengo claro que sea un subtexto ni irrespetuoso ni desnortado. Las reacciones al segundo ictus de Francisco Jos� Rivera Pantoja son tambi�n muy ambiguas. Pero una cosa est� clara: existen porque su madre y �l decidieron vivir en un escaparate. Ella luego cambi� de idea y, tras pasar por la c�rcel (palabra que tampoco se menciona demasiado en los art�culos pantojiles), opt� por envolverse en un halo de misterio y rumores. Su hijo mayor entonces ya era adulto, as� que no pudo protegerlo. �l qued� bajo esa presi�n medi�tica que hoy se�ala como una de las fuentes de sus problemas de salud.Hay algo malsano y perverso en publicar un comunicado para hablar de algo tan �ntimo como un trauma cerebrovascular. Que nos parezca normal indica hasta qu� punto hemos asumido que Kiko Rivera no lo es. De inocentes no tenemos nada. �l tampoco.SIN TALENTOA lo largo de la historia (y de la prensa del coraz�n) hay muchos casos de padres cuya fama, prestigio y, sobre todo, fortuna, es dilapidada por la siguiente generaci�n, acostumbrada a vivir bien sin tener, como suele decirse, ni oficio ni beneficio. De lo primero Kiko Rivera se supone que s� ha tenido: el hijo de Isabel ha sido cantante y DJ.Tambi�n ha hecho sus pinitos como actor, en la saga Torrente, aunque algunos preferir�n decir que esos pinitos los ha plantado. Tales apariciones las hizo (y las cobr�) en concepto de entidad mitol�gica de la Espa�a ca��, no de persona con talento. Porque el talento se qued� en la generaci�n anterior, la de sus padres, leyendas de artes moribundas: la canci�n folcl�rica y el toreo.Por lo que sea, Kiko no opt� ni por lo uno ni por lo otro, con lo que es inevitable verlo como parte de esa generaci�n que decide dormirse en los laureles de mam� y pap� y, cuando se despierta, han pasado treinta a�os. Y dos ictus. Y una angina de pecho. Cuando lo veo as�, me tengo que volver a recordar que Paquirr�n ya no es Paquirr�n y que para un veintea�ero ese chico es un se�or que siempre ha estado ah�, gast�ndose la vida y llamando presi�n medi�tica a lo que siempre se ha llamado "vivir del cuento". Cu�date un poco, t�o.