El comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic; la ministra de Economía alemana, Katherina Reiche; el secretario de Empresa y Comercio británico, Peter Kyle; el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer; el ministro de Comercio francés, Nicolas Forissier; el ministro de Comercio Internacional de Canadá, Maninder Sidhu; la subsecretaria de Estado de Asuntos Exteriores italiana, Maria Tripodi; el ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, Ryosei Akazawa, y el ministro de Estado de Asuntos Exteriores de Japón, Horii Iwao, posan para una foto de grupo en la reunión comercial del G7 celebrada en París (REUTERS)Los ministros de Finanzas del G7 se reunirán este lunes en París para intentar encontrar puntos en común frente a las tensiones económicas mundiales y coordinar el suministro de minerales críticos, en medio de crecientes diferencias geopolíticas entre Estados Unidos y sus aliados.La reunión de dos días tendrá lugar después de la cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, en Beijing, un encuentro que dejó pocos avances económicos concretos y mantuvo latentes las tensiones sobre Taiwán y el comercio.PUBLICIDADEn el centro de la agenda estará lo que el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, describió como profundos desequilibrios económicos mundiales que alimentan las fricciones comerciales y aumentan el riesgo de una reorganización turbulenta de los mercados financieros.“La forma en que se ha desarrollado la economía global durante los últimos 10 años es claramente insostenible”, dijo Lescure. El funcionario señaló un patrón en el que China “consume menos de lo que debería”, Estados Unidos “consume en exceso” y Europa “invierte menos de lo necesario”.PUBLICIDADLescure, anfitrión de las conversaciones, sostuvo además que el G7 ofrecerá una oportunidad para un diálogo franco entre aliados en un momento de crecientes desacuerdos con Washington.El ministro de Finanzas francés, Roland Lescure (REUTERS)“Estas conversaciones no son fáciles. No voy a decirles que estamos de acuerdo en todo, incluyendo, por supuesto, lo más importante con nuestros amigos estadounidenses”, afirmó antes del encuentro.PUBLICIDADLos ministros de Finanzas estarán atentos a las novedades sobre las relaciones entre Estados Unidos y China después de la cumbre entre Trump y Xi y a los últimos esfuerzos estadounidenses para reabrir el estrecho de Ormuz, después de que la administración Trump permitiera que expirara el sábado la exención de sanciones al petróleo ruso transportado por vía marítima.Según funcionarios franceses implicados en los preparativos, bastaría con que cada parte aceptara cierta responsabilidad por los desequilibrios en el comercio y los flujos de capital, aunque consideran probable que Estados Unidos se muestre reacio a esa posición.PUBLICIDADPhilip Luck, director del programa de economía del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, puso en duda esa posibilidad. “Me sorprendería mucho que aceptaran la idea de que esto es culpa de Estados Unidos de alguna manera”, declaró Luck.Los ministros también prevén debatir las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio y la volatilidad de los mercados mundiales de bonos, una situación que preocupa especialmente a Japón.PUBLICIDADLos ministros de Finanzas estarán atentos a las novedades sobre las relaciones entre Estados Unidos y China después de la cumbre entre Trump y Xi y a los últimos esfuerzos estadounidenses para reabrir el estrecho de Ormuz, después de que la administración Trump permitiera que expirara el sábado la exención de sanciones al petróleo ruso transportado por vía marítima (REUTERS)El Ministerio de Finanzas británico informó que Rachel Reeves “presionaría para que se tomen medidas coordinadas para limitar la inflación y las presiones en la cadena de suministro, y para que se restablezca la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz” durante la reunión.Según el gobierno británico, Reeves también reafirmará el deseo de Londres de reducir las barreras comerciales entre Gran Bretaña y la Unión Europea.PUBLICIDADLas divisiones dentro del G7 complican los esfuerzos por mostrar unidad mientras los ministros se preparan para la cumbre de líderes prevista del 15 al 17 de junio en la ciudad francesa de Evian.Otra de las prioridades de la reunión será la cuestión de los minerales críticos y las tierras raras, un sector en el que los gobiernos del G7 intentan coordinar esfuerzos para reducir la dependencia de China, que domina las cadenas de suministro necesarias para tecnologías como vehículos eléctricos, energías renovables y sistemas de defensa.PUBLICIDADLescure afirmó que el G7 impulsará una mayor coordinación para supervisar los mercados, anticipar interrupciones y desarrollar fuentes alternativas de suministro mediante proyectos conjuntos entre economías aliadas.El Ministerio de Finanzas británico informó que Rachel Reeves “presionaría para que se tomen medidas coordinadas para limitar la inflación y las presiones en la cadena de suministro, y para que se restablezca la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz” durante la reunión (REUTERS)El objetivo es garantizar que “ningún país vuelva a tener el monopolio” de esos materiales, añadió.PUBLICIDADLos países del G7 buscan acordar medidas comunes para estabilizar los mercados y fomentar la inversión nacional, con iniciativas que podrían incluir precios mínimos para productores, compras conjuntas y aranceles.No obstante, Luck sostuvo que la iniciativa todavía se encuentra en una etapa inicial y consideró improbable un acuerdo amplio en el corto plazo.“Estamos en las primeras etapas de este proceso”, afirmó. “No creo que haya consenso sobre una estrategia ni siquiera dentro del gobierno estadounidense, y mucho menos que seamos capaces de explicarla de forma convincente a nuestros socios para que la apoyen”, agregó.(Con información de REUTERS)
Ministros de Finanzas del G7 se reúnen en París para debatir puntos en común frente a las tensiones económicas mundiales
En el centro de la agenda estará lo que el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, describió como profundos desequilibrios económicos mundiales que alimentan las fricciones comerciales y aumentan el riesgo de una reorganización turbulenta de los mercados financieros











