Actualizado S�bado,

mayo

00:02GJU�Guillem P�rez Serra se�ala a trav�s de la cristalera de Miramar hacia unas rocas que conforman Punta del Cap Ras y que sirven como frontera norte a Llan��, localidad ampurdanesa donde este joven anfitri�n se encarga de atender a los clientes del biestrellado liderado por su padre, Paco P�rez. Este negocio familiar del que se enorgullece es una de las excusas para escaparse en cualquier momento del a�o y, por supuesto, en primavera a este enclave marinero de la Costa Brava.Llan�� es, en realidad, un pueblo con dos estrellas Michelin gracias a Miramar, que naci� como una barraca a orillas del Mediterr�neo donde los abuelos de Montse Serra, madre de Guillem y esposa de Paco P�rez, decidieron ganarse la vida all� por 1939 despachando sencillas comidas, en primera l�nea de costa o, mejor dicho, en plena Mar d'Amunt, nombre que recibe esta zona de la Costa Brava. A�adieron al poco tiempo alojamiento por casualidad. "Un viajante franc�s se par� a comer y pidi� una habitaci�n, por lo que mi abuela le cedi� la suya y ella se fue a dormir a la playa", cuenta Montse.Exterior del restaurante Miramar.Con los a�os, la evoluci�n del proyecto a hostal-restaurante regentado por los padres de Serra fue el germen de lo que ocurri� despu�s: Paco P�rez lleg� al negocio donde una joven Montse ya ayudaba a su familia; se casaron y apostaron, sobre todo, desde 1997 por moldearlo como espacio de alta cocina y, poco antes de la pandemia, por transformar sus sencillas habitaciones del primer piso en cinco suites.Es la primera raz�n para visitar Llan��, localidad del Alto Ampurd�n en el Parque Natural del Cabo de Creus. Dormir en una de esas habitaciones por cuyos balcones se cuela luz y brisa del Mediterr�neo es s�lo una de las patas de la experiencia. Comer o cenar en el espacio acristalado asomado al Paseo Mar�timo (con la playa delante) es otra.El chef Paco P�rez y su mujer, Montse.All� Paco P�rez sirve pura cocina mediterr�nea tamizada por su visi�n de vanguardia v�a el men� degustaci�n MAR, basado en el "universo marino" de la zona, o Memoria, Territorio y Cultura, �una selecci�n reducida de nuestros platos�, con la opci�n de pedir a la carta. "Una interpretaci�n contempor�nea de la cocina de mar del Alt Empord�", define el chef.A su vez, los hu�spedes disfrutan del desayuno gastron�mico, que con el buen tiempo se sirve en el patio al que llegan reci�n hechos panes y piezas de boller�a desde aM�, obrador abierto en el espacio que fue el I+D de Miramar. Esta panader�a capitaneada por Za�ra P�rez no s�lo nutre de masas a la casa, sino que tiene una ventana abierta a la calle para que p�blico local y visitante compre panes y deliciosos dulces (en verano, pizza algunas noches).Una de las sorpresas del restaurante Miramar.No olviden que estamos al norte de la Costa Brava, a unos kil�metros de Francia, con Portbou como el �nico pueblo en el camino de Llan�� a la frontera. Eso significa una regi�n de genios creativos y la familia Miramar no s�lo lo es en cocina: Guillem escribe poes�a y su hermana Za�ra es panadera y actriz en series como Vis a vis.Miramar pone en el mapa gastron�mico a Llan��, que a�ade m�s motivaciones para una visita. Una evidente es Els Pescadors, negocio creado nacido de una taberna de pescadores inaugurada en 1947 en el puerto. La saga Fern�ndez Punset gestiona el negocio desde hace durante a�os, con Llu�s en cocina y su hermana Maria �ngels Fern�ndez en sala. Llu�s Fern�ndez Soler, al mando de los fogones de Els Pescadors.Su despensa se nutre, por supuesto, del Mar d'Amunt y, sobre todo, de una joya �nica en la zona: la langosta del cercano Cabo de Creus, que sirven bajo una decena de recetas (hay que probarla frita). Pescados dictados por las temporadas, arroces y emblemas como sus calamares a la romana completan la carta de este restaurante marinero.De los mismos due�os es MOS, comedor mediterr�neo de corte casual en el hotel La Goleta, otra pista para alojarse a s�lo 50 metros de la playa y del puerto deportivo: 28 acogedoras habitaciones (algunas con vistas al mar) bajo la direcci�n de la familia Fern�ndez-Punset desde 1975. La costa mediterr�nea de Llan��.Por completar el recorrido culinario de Llan��, se pueden anotar pistas como El Vaixell, para comer pescado y marisco en el puerto (con a�adido de streetfood como su versi�n del fish & chips), un arroz en Can Narra (fundado en 1950) o los deliciosos dulces de Pastisseria Ricart, donde Xavi Ricart y Merc� Madern toman el relevo del abuelo del joven pastelero.M�s all� de la gastronom�a, este encantador pueblo donde sopla la tramontana suma m�s atractivos: paseo bordeando el mar, ba�o en la playa, escapada en barco o visitas a Cadaqu�s (con la Casa-Museo Salvador Dal�, en la playa de Portlligat), Cala Montjoi (donde elBulli1846, museo creado por Ferran Adri� en su ic�nico restaurante, arranca temporada el 1 de mayo) o Figueras, que puede funcionar como punto de llegada a la zona en tren y que alberga el Teatro-Museo Dal� como "el objeto surrealista m�s grande del mundo".Dulces de la Pastisseria Ricart.C�MO LLEGAREn coche, AP-7 direcci�n Francia, salida 4 (Figueres/Roses). En tren, estaci�n del AVE en Figueres.D�NDE DORMIRSuites de Miramar (desde 325�), en el Paseo Mar�timo de Llan��. Hotel La Goleta (desde 175�), a 50 metros de la playa.D�NDE COMER y COMPRARMiramar. Dos estrellas (men�s 220 y 250�) y su panader�a aM�. Els Pescadors, restaurante especializado en langosta del Cabo de Creus (80-180�). MOS, concepto mediterr�neo 'casual' (40-60�). El Vaixell, pescado y marisco de la zona (60-100�), Can Narra (50-75�) y Ricart Pastisseria.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�