Dos hechos, el mismo día, sacudieron la política porteña. Ambos se dieron el jueves pasado: por la tarde la Legislatura capitalina aprobó la ampliación presupuestaria y el RIGI de la Ciudad (régimen de incentivos a las inversiones como en Nación) de manera ajustada. Horas más tarde, Jorge Macri encabezó con la Policía de la Ciudad una serie de operativos en villas con 1.500 efectivos para buscar búnkers de drogas y celulares robados. Por un lado, la acción en asentamientos está relacionada con la nueva campaña que lanzó el Gobierno de la Ciudad hace pocos días centrada en un solo concepto que abarca a todas las áreas de gestión: el orden. El jefe de Gobierno encontró un símbolo donde apoyarse para las políticas públicas y la comunicación. El orden al que refiere no solo es en materia de seguridad (que aparece como una de las áreas más valoradas en las encuestas de opinión pública) sino también en materia de higiene y tránsito, en lo social y en la prioridad para los porteños en el uso de los servicios públicos como hospitales, entre otras. Todo mirando a la reelección del año que viene. Esta estrategia supone un posicionamiento más cercano a La Libertad Avanza y lejano a los viejos aliados de Juntos por el Cambio, en especial a Horacio Rodríguez Larreta.
Jorge Macri refuerza el orden, pero en PRO avisoran problemas después del Mundial
El jefe de Gobierno continúa con su proyecto para ser reelecto bajo la consigna de endurecer las políticas públicas en todas las áreas. Las charlas con la oposición y el escenario atomizado en la Legislatura porteña que podría comenzar a complicar la sanción de leyes y la gobernabilidad en el segundo semestre. El reparto de poder, el PJ y el progresismo. Bullrich y los libertarios siguen su camino autónomo. Jorge tiene una llave escondida: es quien determinará la fecha de elecciones en la Ciudad.













