Durante décadas, trabajar en Freixenet ha sido sinónimo de estabilidad y futuro asegurado para los vecinos de Sant Sadurní d’Anoia. No en vano, al líder del cava se le conocía como “la casa gran”: la compañía con las mejores condiciones laborales de la zona, con la mejor panera de navidad –hasta regalaban un pavo–, donde la familia propietaria mantenía un vínculo personal con gran parte de los empleados y no se despedía a nadie. “Había una relación de absoluta cercanía con el territorio”, recuerdan antiguos empleados consultados.Ahora, las decisiones estratégicas sobre el futuro de la compañía se toman a miles de kilómetros de Catalunya, en Wiesbaden, la ciudad alemana donde el grupo Henkell ubica su sede. La compañía germana, perteneciente al holding familiar Dr. Oetker, tomó el control total de la histórica cavista en marzo, tras ocho años como accionista mayoritario con el 51% de los títulos.Lee tambiénLa operación, que comportó la salida de la familia Ferrer y de José Luis Bonet, estaba decidida de antemano y en el sector empresarial y político catalán ya la anticipaban. Pero no por conocida ha causado menos impacto. El hecho de que una empresa centenaria, estandarte de un producto tan representativo como el cava, esté en manos extranjeras ha provocado inquietud en sectores de la sociedad civil por su significado.Los ingresos de las marcas Freixenet dentro del holding cayeron un 4% el último ejercicioNo se ve como una operación empresarial más, sino como símbolo de la agitación que atraviesa esta industria. Carlyle busca un comprador para Codorníu que podría conllevar la salida definitiva de la familia Raventós. Mientras tanto, el éxodo de productores de la DO Cava para integrarse en Corpinnat sigue creciendo y ha cogido nuevo impulso con el fichaje de Juvé & Camps. Si se añade el cambio climático y el menor consumo de alcohol en todo el mundo, queda claro que el cava se encuentra en una encrucijada.Sede de Freixenet en Sant Sadurní d’Anoia, con Montserrat de fondo Mané Espinosa / PropiasPero dentro de este maremágnum de desafíos, lo cierto es que Freixenet ha reforzado su posición financiera y comercial desde que en el 2018 Henkell entrara en el capital previo pago de 220 millones de euros. “En los últimos ocho años, Henkell Freixenet ha evolucionado hasta convertirse en una fuerte organización internacional de capital familiar, que hoy en día forma el principal elaborador mundial de vinos espumosos”, defiende Josep Palau, director general de operaciones de Freixenet. El líder del cava ha reforzado su posición financiera y su proyección internacionalCon una extensa carrera dentro de la bodega, integra el nuevo comité ejecutivo de la compañía en España junto a Joaquín Costa (director general de la unidad de negocio en España y Portugal), Martina Obregón (directora de márketing) y Josep Lluís Abel, director financiero. El órgano directivo reporta directamente a Andreas Brokemper, consejero delegado del grupo Henkell Freixenet. El cargo lo compartía hasta marzo con Pedro Ferrer, que tras la venta de sus acciones se ha enfocado en su propia marca de bodegas, Ferrer Wines.Lee tambiénPero la integración no fue solo comercial. También implicó una profunda reorganización financiera. Cuando el grupo alemán adquirió la mitad de Freixenet, encontró una empresa con una rentabilidad débil y volátil y una deuda de 300 millones de euros. La facturación en el 2018 fue de 542,2 millones y el beneficio de 1 millón. Por ello, una de las primeras decisiones que se tomó fue la reestructuración de toda la deuda bancaria. La bodega empezó a financiarse mayoritariamente con la liquidez que disponía su nueva matriz alemana. Un ejemplo de esta rigurosa cultura financiera que trajo Henkell se dio muy al principio. El grupo “corrigió” las cuentas de Freixenet del 2017 y clarificó o canceló créditos concedidos a las familias Ferrer, Hevia y Bonet y a sociedades en las que participan por valor de unos 17 millones de euros, tal y como publicó este diario entonces.La flexibilización de las normas de producción y los espumosos ajenos a la DO Cava preocupan al sectorA partir de ahí, se trabajó en sanear el balance y ganar eficiencias, con una gestión más profesionalizada que dio fin a desencuentros familiares. Entre los cambios de esta etapa, Palau destaca el refuerzo del mercado internacional, la innovación de producto –espumosos sin alcohol o aperitivos como el Freixenet Solare– y la focalización del portafolio, con eje en las marcas principales y el impulso de las enseñas prémium en la hostelería.Con todo, el entorno es retador. En el 2025 las ventas de Henkell Freixenet se mantuvieron planas, con 1.250 millones de euros de facturación. Freixenet registró crecimiento en Prosecco y rosado italiano. Sin embargo, sus ingresos disminuyeron un 4% a nivel global, principalmente debido al desempeño del cava. Desde el grupo atribuyen el retroceso a la sequía de los últimos años y los aranceles de Estados Unidos.Las ventas del grupo Henkell Freixenet se mantuvieron planas en el 2025, con unos ingresos de 1.250 millones de eurosLa falta de lluvia y la bajada de la producción de uva motivó, según la bodega, el ERE para el 21% de la plantilla el año pasado y la decisión de vender vino espumoso ajeno al cava en algunos de sus mercados más relevantes, como Alemania, Austria y Suiza. Este movimiento causó una gran polémica en el sector y de momento Freixenet tiene intención de mantenerlo.La “casa gran” ya no pertenece a las familias históricas del cava, pero sigue marcando el rumbo y posicionamiento del sector, ahora pilotada desde Wiesbaden. El precio que paga por la uva, la presión para flexibilizar las normas de producción o la ventas de espumosos ajenos a la DO Cava preocupan especialmente a agricultores y elaboradores.El gigante del cava mantiene sin embargo que el cambio climático y los nuevos hábitos de consumo requieren una adaptación. Y Henkell Freixenet quiere liderar esa transformación.Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales
La nueva vida alemana de Freixenet
La histórica compañía catalana completa su integración en el grupo Henkell en medio de la crisis de identidad de la DO Cava








