Nunca en la historia de las encuestas los estadounidenses han sido menos optimistas sobre sus perspectivas laborales a largo plazo.

Según una encuesta, la persona promedio cree tener un 22% de probabilidades de perder su trabajo en los próximos cinco años, un porcentaje incluso mayor que durante la crisis financiera mundial de 2007-2009.

La causa de este pesimismo es la inteligencia artificial.

Casi uno de cada cinco trabajadores estadounidenses declaró recientemente a otra encuestadora que la IA o la automatización tienen “muchas” o “algo” de probabilidades de reemplazarlos.

No solo la gente común está alarmada.