La senadora nacional Patricia Bullrich, en tan solo una semana y gracias a sus posiciones, incomodó a la cúpula del Gobierno. Pero también hizo que muchos de los integrantes del Gabinete la escuchen con atención y se encolumnen detrás de algunas de sus posturas en medio del escándalo que protagoniza Manuel Adorni, el jefe de Gabinete que sigue eclipsado por su situación judicial. La jefa del bloque encendió alarmas en el núcleo duro de La Libertad Avanza pidiendo que el ministro coordinador presente su declaración jurada. Luego, dejó trascender que la reforma electoral que impulsa el oficialismo debía tener un desglose. Es decir, pretende que el articulado referido a Ficha Limpia, que está en el proyecto, se trate por separado al momento del debate parlamentario. Por una cuestión puramente de pragmatismo: cree que de esa manera la propuesta tendrá mayor consenso y se podrá aprobar de manera veloz. En La Libertad Avanza destacan el peso electoral de Patricia Bullrich tras su desempeño en las legislativas 2025 Esa idea choca con las intenciones de Karina Milei, la secretaria General de la Presidencia, quien avisó que no acepta modificaciones de la iniciativa y apuesta al todo o nada. Aunque no es una opinión generalizada porque hay integrantes de a administración Milei que comparten el diagnóstico de la exministra de Seguridad.
Bullrich se instala como la voz de los ministros que no quieren bancar a Adorni
Después de condicionar a los hermanos Milei y blanquear su desacuerdo por seguir respaldando al jefe de Gabinete, la senadora se constituyó como la representante de los funcionarios que viven el escándalo del ministro coordinador como una mochila de plomo. La pulseada por la reforma electoral con Karina Milei y las especulaciones electorales.














