“El día siguiente al salir del cepo, convoqué al equipo económico a cenar. Estaban todos convencidos de que era para festejar. Y yo dije, ahora quiero desarmar las LEFIs. Nadie quería saber nada con eso. Me mira Toto [N.E.: por Luis Caputo, ministro de Economía] y me dice ¿estás seguro? Le dije que sí, que las quiero hacer mierda. ¿Pero cómo vas a hacer eso?, respondió. Y, nadie estaba de acuerdo. Yo dije que todo el daño que puedan hacer, lo van a hacer. Y efectivamente fue lo que hicieron. Si nosotros no hubiéramos sacado las LEFIs, a esa corrida de 41 mil millones de dólares tenés que sumarle 20 mil millones de dólares más. Y si a eso le sumás la suba de encajes, el tamaño de la corrida hubiese sido de 70 mil millones de dólares. Hubiéramos tenido una híper. Yo entiendo que la gente se sienta mal porque se enfrió la actividad, cayó el salario real, hubo un salto en la tasa de inflación, pero el escenario alternativo era inmundo. Una de las cosas que pasa cuando se está en la silla eléctrica es que uno tiene que elegir entre un escenario malo y otro que es una reverenda mierda”.La explicación es de Javier Milei sobre la eliminación de las letras LEFI en una entrevista que dio el jueves en el sitio Neura (streaming).La confesión de Milei confirma lo que algunos integrantes del equipo económico habían deslizado por lo bajo durante el año pasado mientras la tasa de interés llegó a dispararse hasta 150% después de la eliminación de las LEFI (Letras Fiscales de Liquidez), que funcionaron entre julio de 2024 y julio de 2025 con el propósito de trasladar la carga financiera de la absorción del exceso de pesos (esterilización por monetary overhang) del Banco Central al Tesoro y de ese modo saneando la hoja del BCRA. El Gobierno pretendió que la liquidez de las LEFI a un día del Banco Central fuera a letras de más largo plazo del Tesoro, incentivados por lo que hasta el momento había ocurrido: la caída de la tasa de la inflación.El temor de Caputo, que Milei reveló, era el mismo que el del mercado: que el desarme de esos instrumentos y, por lo tanto, de la liquidez presionara sobre el tipo de cambio.Así fue como el Banco Central informó un día que la base monetaria aumentó de $ 33,1 billones el 8 de julio a $ 43 billones el 10 de julio. Esa avalancha de 10 billones de pesos sobre la economía se explicó porque el stock de las LEFI bajó $ 15 billones por orden de Milei.Lo que pasó es que el precio del dólar oficial había subido de $ 1.100 previo a la salida del cepo (abril 2025) a cerca de $ 1.300 (julio), casi 18% en cuatro meses, superando el ritmo de la inflación y de la actualización de los límites de las bandas cambiarias.Luis Caputo les echó la culpa a los bancos en X: “Las Lefi se suponía que los bancos las iban a canjear por Lecaps. Pero los bancos, temerosos de perder la liquidez diaria, no fueron con todo y prefirieron hacer numerales”.Desde el punto de vista de las entidades, lo que ocurrió en el momento de desarmarse las LEFI es que no había mecanismos de manejo de liquidez acorde a sus requerimientos. Los bancos operaban todos los días y les sobraban $ 10 billones aproximadamente. A la noche el Banco Central se llevaba esa liquidez y a la mañana siguiente la devolvía. Eso hacía que si alguien pedía plata a los bancos estos la prestaran. Todo eso de un día para otro se terminó porque Milei ordenó que estos instrumentos desapareciesen y se pretendió que los bancos invirtieran en instrumentos de más largo alcance. Ahora faltaba liquidez, con lo cual las tasas saltaron a 150%.En coincidencia con la confesión de Milei, el Banco Central publicó esta semana en su informe de Política Monetaria su interpretación de todo este episodio. Justificó el accionar y, por lo tanto, la orden del Presidente de la Nación básicamente al echarle la culpa de la turbulencia a las elecciones y no al desarme de las LEFI.“La volatilidad observada en la tasa de interés durante 2025 fue extrema porque la transición del régimen monetario coincidió con un período marcado por la incertidumbre electoral —escribió el banco en su informe—; si la eliminación de la tasa de política monetaria/LEFI tuvo incidencia, fue transitoria, y se debió a la adaptación del mercado interbancario a la operatoria de nuevos instrumentos monetarios utilizados para afianzar el control de la cantidad de dinero (operaciones de mercado abierto y pases o repos y la introducción de operaciones simultáneas). Dicho esto, la evidencia empírica indica que la eliminación de la TPM/LEFI no introdujo volatilidad persistente en la tasa de interés”. Una de ellas es que después de las elecciones, que ganó Milei, cayó el riesgo país y la volatilidad.Conclusión. Primero, Milei ordenó la eliminación de las LEFI porque creía que eran liquidez latente que alimentaría una corrida. Segundo, Milei es ministro y presidente del Banco Central. “Ni se te ocurra tocar la tasa de interés porque te corto los dedos”, dijo en la entrevista. El Presidente volvió a cargar contra los bancos diciendo que deberán bajar las tasas.
Los secretos de las LEFI: la letra que volvió locos a Milei y Caputo, y qué piensa hoy Bausili
Economía de No Ficción. El episodio que arrancó con la remoción del cepo y derivó en la eliminación de las LEFI revela bastante aspectos de cómo el Presidente toma decisiones en economía y el equipo económico ejecuta. El Banco Central hizo un análisis esta semana en un informe que publicó.












