Ángeles García

México / 15.05.2026 20:05:55

Comprar una casa en México se ha vuelto un desafío de resistencia donde las tasas hipotecarias se mantienen arriba del 10 por ciento. Esta cifra contrasta con el recorte de la tasa de referencia del Banco de México (Banxico) a 6.75 por ciento en lo que va de 2026, de acuerdo con BBVA Research.Resistencia a la baja hipotecaria"Este fenómeno, conocido como "resistencia a la baja", mantiene las tasas hipotecarias rondando el 10.2 por ciento, un nivel en el que han permanecido estancadas por más de dos años, según datos de la consultora Creditaria México.1. El dinero a largo plazo no cuesta lo mismo que el de corto plazoLa tasa de Banxico es una de "un día", pero la hipoteca es un compromiso que va hasta los 20 años, o mas, y para prestarte, los bancos no usan el dinero del Banco de México, sino que se financian con Bonos gubernamentales de largo plazo (Bonos M)."La tasa de referencia de Banxico no es la que rige directamente el crédito hipotecario. Nosotros nos fijamos en el Bono M a diez años", comentó Alberto Mouguiar, Director de Crédito Hipotecario en HSBC a medios."Aunque el Banco de México baje su tasa, si el Bono M sigue presionado por la volatilidad global o fiscal, el costo de fondeo para los bancos no baja, y por ende, las tasas hipotecarias no pueden ceder” explicó.Es decir, mientras el mercado financiero no confíe en que la inflación estará controlada durante la próxima década, le cobrará caro a los bancos por ese dinero, y ellos te lo cobrarán a ti.2. El fenómeno de la "estabilidad rígida"A diferencia de los créditos empresariales, que se ajustan casi al día siguiente de un anuncio de Banxico, las hipotecas tienen un ritmo más pausado, según Ernesto Fragoso Montaño, director corporativo en Banco Inmobiliario Mexicano (BIM), la naturaleza del producto impide cambios bruscos."En México el plazo para los créditos hipotecarios es de 15, 20 o hasta más años... las tasas actuales se irán ajustando de manera no tan inmediata como en los créditos empresariales", sostiene Fragoso.Este rezago significa que los bancos prefieren observar la tendencia por varios meses antes de arriesgarse a bajar sus márgenes de utilidad.3. Viviendas más caras: el riesgo del activoNo todo es culpa del interés, pues también el precio de las casas ha subido más rápido que los salarios, lo que genera un riesgo para el banco: si la propiedad está sobrevalorada, la garantía del crédito es menos segura.Marisol Becerra, directora de Consultoría en Tinsa México, señala que el encarecimiento de la vivienda obliga a la banca a ser selectiva."El Índice SHF de precios ha subido por encima de la inflación general, un banco prefiere mantener una tasa ligeramente más alta para cubrir el riesgo de que el valor del activo esté creciendo a un ritmo que no sea sostenible frente a los salarios” dijo durante el encuentro “Liga Inmobiliaria” capitulo tres.Mientras existe un cuello de botella en la accesibilidad, pues el mercado se encuentra actualmente en una paradoja. Por un lado, la oferta crece: los nuevos proyectos de vivienda aumentaron 105.6 por ciento anual y la construcción subió un 61.9 por ciento, según datos presentados por Marissa González Guzmán, economista senior de BBVA Research.Sin embargo, González Guzmán advierte que este dinamismo no se traduce en facilidad para el comprador promedio.“Aunque hay estabilidad [en las tasas], no son condiciones baratas para las familias. El mercado sí se está reactivando, pero no necesariamente para todos” dijo durante su intervención.Por otra parte se vuelve complicado por la trampa de la movilidad y el suelo escaso, pues para que las tasas y los precios cedan, se necesita una ciudad más eficiente.