Nada es lo que era en la 70� edici�n de Eurovisi�n. Ni el ambiente, ni los participantes, ni el esp�ritu ni siquiera las medidas de seguridad, incrementadas en Viena (anfitriona de Eurovisi�n 2026), en un contexto marcado por el boicot a la participaci�n de Israel. La Uni�n Europea de Radiodifusi�n (UER), responsable del Festival, quiere que todo parezca normal, pero de normalidad hay poco.La edici�n de Eurovisi�n 2026 en Viena se presenta como la m�s convulsa de su historia moderna. La decisi�n de RTVE de no participar, arrastrando consigo a otros cuatro pa�ses por motivos geopol�ticos y �ticos, ha generado un cisma que va m�s all� de lo musical. Eurovisi�n 2026 no solo busca una canci�n ganadora; se juega su supervivencia como marca neutral.Televisi�nEspa�a, Islandia, Irlanda, Pa�ses Bajos y Eslovenia, conocidos como "los cinco rebeldes", no est�n presentes este a�o en el famoso festival europeo de la canci�n en protesta por la participaci�n de Israel. Adem�s, m�s de 1.000 artistas tambi�n han pedido un boicot, que la UER intentar� frenar de todas las maneras posibles. Para compensar parcialmente las bajas, el Festival, por ejemplo, celebra el retorno de Bulgaria, Ruman�a y Moldavia.RTVE considera que "la situaci�n humanitaria de Gaza y la utilizaci�n del certamen para objetivos pol�ticos por parte de Israel hacen dif�cil mantener Eurovisi�n como un evento cultural neutral". En total, ocho pa�ses hab�an solicitado a la UER una votaci�n espec�fica sobre la permanencia de Israel en el certamen, pero la petici�n fue denegada y no se lleg� a votar la propuesta espa�ola de suspender al menos un a�o a la televisi�n israel� (KAN).La decisi�n de RTVE implica, por tanto, la ausencia de candidatura espa�ola, que nunca ha faltado desde su debut en 1961, participando de manera ininterrumpida en todas las ediciones, salvo en la edici�n de 2020 que fue cancelada por la pandemia del coronavirus. As�, Espa�a pierde, al menos hasta que la televisi�n p�blica decida volver, su asiento privilegiado en la toma de decisiones de la UER y su estatus en el grupo que "paga la fiesta", los conocidos como Big Five, que son los cinco pa�ses que m�s aportan a las arcas de Eurovisi�n. Adem�s, al igual que le va a suceder al Festival con la ausencia de cinco pa�ses, RTVE pierde su mayor escaparate publicitario y de repercusi�n social del a�o, tambi�n audiencias, pues Eurovisi�n es el evento no deportivo m�s visto del a�o (superando el 50% de cuota en 2025).La UER insiste en que es un evento "no pol�tico", pero la salida de cinco pa�ses por motivos ideol�gicos rompe ese relato. El organismo no s�lo se est� jugando el prestigio del Festival, sino tambi�n unos datos de audiencia y beneficios que se espera se vean mermados ante la no participaci�n de cinco de sus pa�ses m�s eurovisivos. La ausencia de Espa�a (uno de los mayores contribuyentes) y la posible ca�da de patrocinadores preocupados por la controversia ponen en riesgo la viabilidad financiera de futuras ediciones.La participaci�n de Espa�a en Eurovisi�n supone una inversi�n que se divide principalmente en dos grandes bloques: el canon (lo que se paga a la UER por el derecho a participar y emitir) y los gastos de producci�n (puesta en escena, viajes, promoci�n, etc.). A falta de los datos finales de liquidaci�n de la edici�n 2026, las cifras de los �ltimos a�os dan una imagen muy precisa de lo que Espa�a "pone sobre la mesa": en los �ltimos a�os, el presupuesto total de RTVE para Eurovisi�n ha oscilado entre los 600.000 y los 800.000 euros.Monroe Vata Rigby, representante francesa en Eurovisi�n 2026.AFPNo es lo �nico que est� en juego, pues que cinco pa�ses no participen, adem�s, cinco pa�ses donde Eurovisi�n es el programa de entretenimiento de mayor audiencia del a�o, supondr� tambi�n un duro golpe en audiencias. La ausencia espa�ola supone la p�rdida de la tercera mayor audiencia televisiva del concurso, s�lo por detr�s de Alemania y Reino Unido, ya que RTVE no retransmitir� el certamen.El mayor evento musical televisado en directo del mundo reunir� a participantes de 35 pa�ses -la cifra m�s baja desde la ampliaci�n del concurso en 2004-, despu�s de que "los cinco rebeldes" se retiraran por la guerra de Israel en Gaza. Seg�n los expertos, Se estima una ca�da global de entre 15 y 20 millones de espectadores, que la UER va a intentar suplir con la emisi�n por primera vez del Festival a trav�s de YouTube.Si el Festival se convierte en un evento "polarizado", corre el riesgo de perder el apoyo de las cadenas p�blicas del oeste de Europa, quedando reducido a un certamen regional o con menor prestigio. Por ejemplo, Pa�ses Bajos e Irlanda han sido potencias creativas recientes; su ausencia baja el nivel competitivo. Adem�s de que gran parte de la base de fans m�s activa ha llamado al apag�n televisivo, lo que podr�a afectar al engagement en redes sociales, el verdadero motor de la marca Eurovisi�n hoy en d�a.Pese a todo, la UER va a intentar que el Festival no se vea ensombrecido por una situaci�n que va m�s all� de la participaci�n o no de determinados pa�ses, sino que afecta directamente a los cimientos de Eurovisi�n. Las calles de Viena se han volcado con el Festival, pero tambi�n con la seguridad, ya que est�n previstas varias protestas de cara a la gran final.Acoger Eurovisi�n es un "desaf�o complejo", ha se�alado estos d�as el subjefe de la polic�a de Viena, Dieter Csefan, mientras las fuerzas de seguridad llevan toda la semana protegiendo a las delegaciones y vigilanado los actos festivos celebrados en toda la ciudad. Austria, pa�s de Europa central con 9,2 millones de habitantes, ya fue sede del certamen hace 11 a�os, pero la situaci�n global ha cambiado mucho desde entonces.Un seguidor de Eurovisi�n, en la alfombra turquesa en Viena.AFPPara esta edici�n, la UER present� en noviembre de 2025 una actualizaci�n del sistema de votaci�n del festival a partir de este a�o. En un comunicado, el organismo se�al� que las medidas buscan reforzar la "confianza", la "transparencia" y la participaci�n del p�blico tras las pol�micas de la edici�n anterior. Entre los cambios figura la reducci�n de 20 a 10 del n�mero m�ximo de votos que cada espectador puede enviar desde sus dispositivos durante las galas. La UER enmarca esta decisi�n en la voluntad de limitar pr�cticas susceptibles de generar sospechas de manipulaci�n y de incentivar que los apoyos se distribuyan entre m�s participantes.Y es que uno de los mayores riesgos es que Israel pueda alzarse como ganador de Eurovisi�n 2026, un triunfo que ha estado a punto de conseguir en las dos �ltimas ediciones y que ha sembrado muchas dudas sobre el Festival, el sistema de votaci�n y, precisamente lo que denunica Televisi�n Espa�ola, sobre el uso pol�tico que Israel hace del Festival.Israel, que no parec�a estar entre los grandes favoritos en las casas de apuestas, que ocupan Finlandia, Grecia y Dinamarca, se ha situado despu�s de la primera semifina, como posible ganadora, de nuevo por el apoyo del televoto. �Y si gana Israel? La situaci�n se complicar�a a�n m�s, pues la canci�n de este a�o del pa�s hebreo no es de las mejores que ha presentado, llevar�a consigo un nuevo tsunami de dudas sobre el televoto, donde Israel lleva varios a�os arrasando.Finlandia es la gran favorita con el d�o Linda Lampenius & Pete Parkkonen. Su propuesta Liekinheitin destaca por un solo de viol�n en directo, una excepci�n que ha aceptado la UER para esta edici�n.Le sigue, en segunda posici�n en el ranking, la propuesta de Grecia, una "locura viral" que tiene fascinados a los seguidores de Eurovisi�n. Akylas cantar� en Viena su canci�n Ferto, una mezcla explosiva de pop moderno, ritmos urbanos y folklore griego. Y en la tercera posici�n, Dinamarca, gracias a S�ren Torpegaard Lund. Su candidatura es, para muchos expertos, el "caballo negro" que podr�a dar la sorpresa y arrebatarle la victoria a Finlandia o Grecia. F�r vi g�r hjem es un tema de pop-house sofisticado. Empieza de forma �ntima y minimalista para explotar en un estribillo bailable con un beat muy marcado que recuerda a la escena electr�nica de Berl�n o Copenhague.
Eurovisi�n 2026, la edici�n m�s convulsa de su historia moderna: �qu� est� en juego realmente?
Nada es lo que era en la 70� edici�n de Eurovisi�n. Ni el ambiente, ni los participantes, ni el esp�ritu ni siquiera las medidas de seguridad, incrementadas en Viena...











