Entre 1938 y 1941, los dirigentes austriacos asesinaron a unas 65.000 personas socializadas como judías y deportaron a otras 47.555. Solo unas 117.000 lograron huir hacia terceros países. Hoy, algunos de sus descendientes son acusados de antisemitismo por las autoridades del país que otrora les persiguió por judíos. La razón: defender los derechos humanos de los palestinos y oponerse al exterminio que Israel comete contra la población árabe. Actualmente, la masacre de los palestinos está siendo investigada como genocidio por la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia.PublicidadPese a esto, Israel vuelve a participar en el Festival de la Canción de Eurovisión, que este año se celebra en Viena, capital de Austria, entre el 12 y el 16 de mayo. Esta decisión fue ratificada en diciembre de 2025 por la Unión Europea de Radiodifusión (UER), que organiza el concurso, y provocó la renuncia en cadena de cinco países europeos, encabezados por España, a participar en el festival. También puso en pie de guerra a las organizaciones propalestinas de todo el mundo, entre ellas las austriacas BDS Austria y el JudeoBolscheWiener*innen (JBW) -"Los judeobolcheviques de Viena"-, que se negaban a ver cómo su país se convertía en uno de los muchos escenarios en los que Israel lava su imagen pública.Monika Vykoukal, activista del JBW: "Para ellos, yo no soy realmente judía, aunque son quienes me están tratando de arrebatar mi historia familiar"Debido a las críticas que estos movimientos sociales hacen al apartheid y del colonialismo israelí, una buena parte de los medios de comunicación y grupos sionistas austriacos los califican de antisemitas. No parece relevante que muchos de estos activistas sean de ascendencia judía, ni que sus familias fueran perseguidas por ello años atrás. "Para ellos, yo no soy una judía de verdad, aunque en realidad son ellos quienes me están tratando de arrebatar mi historia familiar", explica a Público Monika Vykoukal, activista del JBW.Los intentos de difamación contra los judíos que forman parte del movimiento propalestino austriaco no han logrado tumbar la solidaridad con quienes han sido sometidos al exterminio al otro lado del Mediterráneo. Es más, según explica la activista austriaca, la celebración de Eurovisión en Viena ha sido aprovechada por las organizaciones propalestinas para romper el silencio al que los tienen sometidos los medios de comunicación austriacos gracias a la atención internacional que está recibiendo el evento.De esta forma, han podido "visibilizar lo que sigue ocurriendo en Palestina". Con esto, Vykoukal se refiere a la continuación del genocidio. Según el Ministerio de Salud de Gaza, desde el 10 de octubre de 2025, cuando comenzó el alto el fuego, hasta finales de marzo de 2026, ya habían sido asesinados 702 gazatíes. Desde el enclave palestino llegan diariamente noticias sobre nuevas violaciones de la tregua, por lo que es de esperar que esta cifra se haya incrementado en el último mes y medio.Publicidad"Israel debería afrontar las consecuencias de sus actos mediante sanciones a sus empresas, universidades y mediante el fin de su acuerdo de colaboración con la UE", explica Vykoukal. Algo que, según la activista, no ocurre debido a la complicidad de Viena con Tel Aviv. "Austria está contribuyendo de forma importante a la economía de un país que claramente está cometiendo crímenes de guerra, y es importante plantear todas estas cuestiones".Protestas contra la participación de Israel en EurovisiónEl pasado 12 de mayo, a dos kilómetros de donde tenía lugar la primera semifinal de Eurovisión 2026, las organizaciones propalestinas de Viena realizaron una rueda de prensa en la que hicieron "un llamamiento al Gobierno austríaco para que adopte una postura inequívoca contra la participación de la cadena pública israelí KAN" en el festival. Con su participación, Eurovisión estaría dando voz a un Estado que "viola continuamente el derecho internacional: esto convertiría a Austria en un participante activo en la normalización del apartheid, el genocidio y el desplazamiento forzado".La normalización que la televisión pública israelí KAN hace del genocidio en Gaza es más que evidente, tal y como ha demostrado la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), al recopilar más de 200 contenidos emitidos por el broadcaster en los que se blanqueaban o ridiculizaban la intervención militar de Israel en la Franja de Gaza.PublicidadAdemás, durante la primera semifinal, varios activistas hondearon banderas palestinas entre el público, a la par que gritaban stop the genocide -"parad el genocidio". La organización del festival expulsó a los manifestantes, a la par que silenció sus gritos en la grabación que subió a su página de YouTube.La víspera de la final de Eurovisión, que se celebrará este 16 de mayo, coincide con una triste fecha para los habitantes de la Palestina histórica. El 15 de mayo de 1948, 700.000 palestinos fueron expulsados de sus hogares por milicias sionistas. Algunos de ellos formarían parte de lo que a día de hoy se conoce como las Fuerzas de Defensa de Israel. Los palestinos recuerdan aquel evento como la Nakba -la catástrofe-, mientras que la historiografía israelí la ha convertido en la reconquista de lo que, según la interpretación nacionalista de los textos sagrados hebreos, consideran su tierra.A modo de homenaje a quienes fueron desterrados de sus tierras, los movimientos propalestinos austriacos, incluidos BDS Austria y los judíos antisionistas del JBW, han organizado para este 15 de mayo dos eventos musicales alternativos a Eurovisión: el Songprotest de Palästina-Solidarität Österreich y el Solidarity United.Por último, el 16 de mayo, día de la final del Festival, así como el 17 de mayo, organizaciones en solidaridad con Palestina de toda Austria han convocado dos manifestaciones en oposición al genocidio y al colonialismo israelí. Público ha hablado con una de las activistas austriacas que acudirá a la marcha acerca de la perspectiva de que la policía trate de reprimir a los manifestantes. "Dado que Austria ya tiene una imagen negativa y poco democrática debido a sus políticas fuertemente proisraelíes, creo que las autoridades no quieren que ocurran escenas así en un momento en que los ojos del mundo están puestos en Viena".Persecución del movimiento propalestino en AustriaDesde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, los movimientos propalestinos de Europa han sufrido una intensa persecución. Especialmente, aquellos de Alemania y Austria, cuyas autoridades continúan expiando las responsabilidades de su pasado nazi. La lucha contra el antisemitismo -una realidad que los judíos de muchas partes del mundo continúan sufriendo- en ambos estados ha sufrido una perversión en los tres últimos años.El punto de partida es la redefinición del concepto de antisemitismo que realizó la Alianza Internacional en Recuerdo del Holocausto (IHRA) en 2016. La guía práctica de esta organización proponía que la crítica al Estado de Israel debía considerarse como una forma de antisemitismo. En 2017, tanto el Gobierno Federal alemán como el austriaco reconocieron oficialmente esta definición. Sin embargo, no fue hasta los ataques de Hamás del 7-O, el inicio de la fase final del genocidio palestino y la proliferación de las protestas contra la intervención militar de Israel, que las autoridades de Austria y Alemania empezaron a aplicarlo de forma sistemática.De esta forma, cánticos a favor de la liberación del pueblo palestino como From the river to the sea, Palestine will be free -"Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá"-, han sido razón para multar e incluso detener a activistas propalestinos, en lo que ha sido una brutal persecución de este movimiento en ambos territorios. Además, esta equiparación entre antisemitismo y antisionismo ha dado lugar a extrañas contradicciones donde las propias personas socializadas como judías -fueran religiosas o no- eran tildadas como antisemitas.PublicidadEsta situación ha sido vivida por activistas propalestinos de ascendencia judía que, como Monika Vykoukal, se identifican más con su clase social que con el grupo étnico del que forman parte. "Todavía existe la idea de que hay instituciones oficiales que determinan qué tipo de judío hay que ser para ser considerado un judío aceptable", explica la activista. Para ello, especifica, "debes formar parte de la comunidad judía [del país], que es religiosa y apoya explícitamente a Israel y a su Ejército". De este modo, "se sigue convirtiendo a las personas judías en una especie de grupo extraño, ajeno, que no forma parte de la población normal". Y remata: "Nunca puedes hablar por ti mismo, sino que se percibe que estás hablando como persona judía. Y eso es inherentemente antisemita".
La organización judía que protesta contra Eurovisión: "Israel debería afrontar las consecuencias de sus actos"
La 70ª final del Festival de la Canción de Eurovisión se celebra este fin de semana en Viena entre protestas y llamadas al boicot por













