El fútbol argentino entra en año electoral y, como suele pasar, el tablero de los clubes funciona como un espejo deformado de la política nacional. Pero también como su laboratorio, donde algunas alianzas que en la arena pública serían impensables conviven sin mayores fricciones bajo el paraguas de la pasión por los colores. En 2026 votan tres pesos pesados —San Lorenzo, Independiente y Vélez— y en cada uno de esos procesos asoman dirigentes del PRO, del kirchnerismo, de La Libertad Avanza y hasta del entorno del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. Una cancha alternativa donde se ensaya el 2027.
Boedo. El primero en ir a las urnas será San Lorenzo de Almagro, el club de Boedo con estadio en el Bajo Flores, el 30 de mayo. La Junta Electoral ya oficializó cinco listas y el escenario es más enredado de lo que parece. La candidatura de Manuel Agote (Movete Boedo Movete) viene respaldada por Sebastián Pareja, diputado y armador bonaerense de La Libertad Avanza, que estuvo trabajando sottovoce para que las agrupaciones más chicas se bajen y achicar el menú electoral. El dato fuerte es que Pareja podría incorporar a su esquema a referentes vinculados a Andrés "Cuervo" Larroque, ex ministro de Desarrollo de Kicillof y figura del kirchnerismo duro. Libertarios y camporistas en la misma lista de un club: en la política tradicional, ciencia ficción. Sus detractores, eso sí, advierten que la idiosincrasia progresista de la hinchada le pone un techo difícil a cualquier candidatura referenciada con Milei.











