Una instantánea de una de las asambleas celebradas durante la acampada en la plaza Catalunya de Barcelona, el 28 de mayo de 2011

Xavier Cervera

Silvia Hinojosa, Asier Martiarena

Barcelona / Madrid

Han pasado quince años del estallido social más importante de la España democrática. El 15-M brotó un domingo de mayo en la Puerta del Sol de Madrid como una manifestación convocada por internet, con un éxito que sorprendió a los propios promotores. Y aquellos indignados contra la precariedad económica y el sistema político no volvieron a casa tras la protesta. Se instalaron en una acampada que se extendió a Barcelona, en la plaza Catalunya, y luego por todo el país. Había una voluntad de participación en la política. Miles y miles de horas de asamblea para trazar posibles hojas de ruta convirtieron las plazas en laboratorios de democracia directa. ¿Qué queda hoy de aquel movimiento? ¿Podría repetirse?