Hace tiempo que el Partido Socialista es un barco al que las olas de los escándalos no le permiten avanzar... pero que tampoco le hacen retroceder. Pedro Sánchez ha elevado el concepto 'resistencia' a unas cotas que harían sentir orgullosos a Marco Aurelio, Epicteto y a algún otro filósofo estoico. Santos Cerdán, José Luis Ábalos, la fontanera del PSOE, hidrocarburos, Plus Ultra, Forestalia, Begoña Gómez, el hermano... Los escándalos que afectan al Gobierno y al entorno del presidente no dejan de acumularse mientras el Partido Socialista sigue haciendo equilibrios en un suelo de 113 escaños.
Al menos así lo reflejan las principales encuestadoras de nuestro país (GAD3, SigmaDos y Sociométrica), en una ponderación de sus sondeos realizada por El Confidencial desde la aprobación de la ley de amnistía hasta el día de hoy. La foto de salida del PSOE en la legislatura, con la polémica aprobación de la ley que hacía olvidar los delitos del procés, una conditio sine qua non de Carles Puigdemont para la investidura, era de 114 escaños y el 29,4% de intención de voto. Casi tres años después, la media de los sondeos sitúa en la actualidad a los socialistas con 113 escaños y el 27,7% de los votos. ¿Es Sánchez inmune a los escándalos de corrupción? No exactamente.






