Lanzarote celebra este fin de semana uno de los principales campeonatos de la disciplina en España, en el que los atletas tratarán de descender a decenas de metros aguantando la respiración
El apneísta rompe la superficie, se quita la máscara, la pinza de la nariz, y hace un gesto con la mano: “I’m ok”. Solo entonces, tras comprobar que está consciente y en plenas facultades, los jueces de la competición validan su inmersión. En los campeonatos de apnea, uno de los deportes de competición más exigentes del mundo, los atletas deciden la profundidad máxima que pueden alcanzar con una sola bocanada de aire, mientras un extenso protocolo de seguridad garantiza que puedan volver de sus límites.
La Freediving Ocean Cup, uno de los principales campeonatos internacionales de profundidad en España, reúne este fin de semana en Lanzarote apneístas de diversas partes del mundo. Todo está medido al milímetro. Las Islas Canarias son el escenario perfecto para los entrenamientos y las competiciones de profundidad: a tan solo 200 metros de la costa los fondos marinos ya pueden alcanzar más de 150 metros, la visibilidad puede rondar los 50, y existe la infraestructura necesaria para actuar en caso de emergencia.






