“El pueblo tiene el mismo derecho a la verdad que
a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad”.
Epicteto
No está en nuestra mano modificar la realidad pero sí, al hablar sobre ella, disfrazarla o traicionarla con bulos y mentiras. Como escribió Pablo Neruda: “La verdad ha muerto y nadie la llora”, pues no hay peor forma de poder que aquella que aspira a anular la resistencia a la verdad. Como dijo Martín Lutero: “La paz, si es posible; pero la verdad, a toda costa”.
“Vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que de acuerdo con sus pasiones se rodearán de maestros que halaguen sus oídos, y apartarán, por una parte, el oído de la verdad, mientras que, por otra, se volverán a los mitos”. (2ª epístola a Timoteo, 4, 3-4).






