Noticia Exclusivo suscriptores El informe advierte que, pese a que las legislativas de marzo demostraron instituciones 'sólidas y funcionales', alertas persisten en los territorios.collage Atlantic Council colombia Foto: EFE / Atlantic Council12.05.2026 22:32 Actualizado: 12.05.2026 22:32
Un nuevo informe del centro de pensamiento Atlantic Council advierte que, aunque Colombia logró superar sin mayores sobresaltos las elecciones legislativas de marzo, persisten riesgos serios de cara a la primera vuelta presidencial, especialmente en materia de violencia política, presión de grupos armados ilegales y desinformación que pueden poner en duda la legitimidad de los resultados. LEA TAMBIÉN El reporte fue elaborado por la US-Colombia Strategic Alignment Coalition, una nueva plataforma creada por el Atlantic Council para analizar y proponer recomendaciones sobre la relación bilateral entre EE. UU. y Colombia.Según el documento, las elecciones legislativas de marzo demostraron que las instituciones electorales colombianas siguen siendo “sólidas y funcionales”, incluso en un contexto de alta polarización y violencia. LEA TAMBIÉN Sin embargo, los autores sostienen que eso no elimina los riesgos de cara a la elección presidencial, sobre todo en regiones donde el Estado tiene una presencia limitada y grupos armados ejercen control territorial.Violencia política, la primera gran amenaza en ColombiaEl reporte menciona varios hechos recientes que han elevado la preocupación. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOLa primera es el aumento de la violencia política contra candidatos y líderes sociales. La Misión de Observación Electoral (MOE) registró 415 hechos violentos contra líderes políticos, sociales y comunitarios en 2025.Aunque el número total de incidentes cayó respecto a 2021, el porcentaje de ataques dirigidos específicamente contra actores políticos aumentó del 39 al 59 por ciento.A eso se suman 457 amenazas de muerte registradas por la Defensoría del Pueblo en departamentos como Santander, Nariño, Antioquia, Magdalena, Sucre y Guainía.El reporte menciona varios hechos recientes que han elevado la preocupación pública, entre ellos el asesinato del exsenador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay en junio de 2025, el secuestro de la candidata vicepresidencial Aida Quilcué en febrero de este año y los ataques contra candidatos al Congreso y sus esquemas de seguridad.El riesgo no es solamente el atentado directoAdemás, señala que en las últimas semanas han surgido amenazas contra figuras presidenciales como Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, lo que ha incrementado la presión para reforzar las medidas de protección.“El riesgo no es solamente el atentado directo”, advierte el documento. También habla de restricciones a la movilidad, intimidación, estigmatización y prohibiciones de hacer campaña en territorios dominados por actores armados.Fortalecimiento de grupos ilegales alertan sobre su influencia en dinámica electoralLas organizaciones armadas ilegales crecieron 23,5 por ciento en el último año. Foto: EFEEl segundo gran riesgo identificado es el fortalecimiento de los grupos ilegales y su influencia en la dinámica electoralDe acuerdo con el informe, las organizaciones armadas ilegales crecieron 23,5 por ciento en el último año y ya superan los 27.000 integrantes. Ese aumento, impulsado por economías ilegales diversificadas, les ha permitido consolidar el control territorial en amplias zonas rurales y periféricas.Los autores sostienen que, incluso cuando varios grupos han prometido públicamente no interferir en las elecciones, su mera presencia limita la capacidad de los candidatos para hacer campaña y afecta la libertad de los ciudadanos para votar. LEA TAMBIÉN Entre los riesgos identificados figuran retenes ilegales, restricciones a la movilidad, confinamientos, compra de votos, coerción electoral y desplazamientos forzados que alteran el registro electoral.El informe recuerda que más de 100.000 personas fueron desplazadas en el Catatumbo por enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc, mientras que desde abril se ha registrado una nueva ola de violencia en Cauca, Valle y Nariño atribuida a grupos disidentes.Entre los riesgos identificados figuran retenes ilegales, restricciones a la movilidad, confinamientos, compra de votos, coerción electoral y desplazamientos forzadosSegún el Ministerio de Defensa colombiano, en esa región se han registrado más de 26 ataques, incluidos explosivos, bloqueos y enfrentamientos armados, con al menos 21 civiles muertos y más de 56 heridos.El documento menciona específicamente a varias estructuras armadas con capacidad de afectar el proceso electoral: las disidencias agrupadas en el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), el ELN, el Clan del Golfo y los llamados Comuneros del Sur.Desinformación y polarización política se vuelven más confrontacionales en ColombiaLa tercera preocupación es la desinformación y la polarización política. Foto: Generada con imagen de EL TIEMPOLa tercera preocupación es la desinformación y la polarización política. El Atlantic Council sostiene que el ambiente electoral colombiano se ha vuelto cada vez más confrontacional y vulnerable a narrativas que ponen en duda la legitimidad del proceso, particularmente en un escenario en el que las encuestas muestran una competencia cerrada.El reporte menciona directamente al presidente Gustavo Petro por haber realizado declaraciones públicas “no verificadas” sobre posibles irregularidades en el sistema electoral antes y después de las elecciones legislativas de marzo, pese a que las autoridades electorales y observadores internacionales han respaldado la integridad del proceso.Según los autores, la combinación de polarización y desinformación no solo erosiona la confianza pública, sino que también puede alimentar la violencia política y abrir espacio para que grupos armados intimiden o manipulen a votantes, aprovechando el clima de incertidumbre.Por eso sugieren crear mecanismos rápidos para verificar información falsa, reforzar la educación cívica en regiones de alto riesgo y promover pactos públicos entre campañas para evitar acusaciones infundadas de fraude y discursos incendiarios.Las recomendaciones del Atlantic Council para ColombiaRecomiendan que la Registraduría respondan el mismo día a cualquier desinformación. Foto: Registraduría de ColombiaEntre las recomendaciones más urgentes, el informe plantea reforzar de inmediato los esquemas de seguridad de todos los candidatos presidenciales, desplegar más fuerza pública en municipios considerados de alto riesgo y mantener presencia militar y policial incluso después de las elecciones para prevenir represalias.También propone que la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral respondan el mismo día a cualquier desinformación sobre el proceso electoral y que las organizaciones civiles amplíen las campañas pedagógicas sobre la compra de votos, la intimidación y los mecanismos de denuncia.¿Quién está detrás del informe?La US-Colombia Strategic Alignment Coalition es una iniciativa creada recientemente por el Atlantic Council, uno de los think tanks más influyentes de Washington en temas de política internacional y seguridad. LEA TAMBIÉN La plataforma fue lanzada a través del Adrienne Arsht Latin America Center, el programa del Atlantic Council dedicado a América Latina.Su objetivo, según el propio centro, es "modernizar" la agenda bilateral entre EE.UU. y Colombia y proponer recomendaciones en áreas como seguridad, economía, gobernabilidad y cooperación regional.La coalición retoma el trabajo que el Atlantic Council venía desarrollando desde 2016, con el llamada US-Colombia Task Force y, posteriormente, con el US-Colombia Advisory Group.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington@sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











