Los países nórdicos y de Europa oriental se reúnen en Bucarest y subrayan la importancia de la relación con Estados Unidos
Los países que formaron parte de la URSS o se hallaron bajo su órbita —y actualmente son miembros de la OTAN—, así como los escandinavos e Islandia, se han aliado para hacer un frente común casi dos meses antes de la cumbre de la Alianza en Ankara (Turquía) para exigir a los miembros un aumento de su aportación en gasto militar y así contrarrestar los berrinches de Estados Unidos. “Necesitamos incrementar la contribución de los aliados europeos a la Alianza y desarrollar conjuntamente una sólida base militar e industrial transatlántica”, afirmó el presidente de Rumania, Nicusor Dan, en el palacio Cotroceni de Bucarest, sede de la Presidencia, al inicio de la cumbre del formato Bucarest 9 (B9) celebrada este miércoles bajo el lema Delivering More for Transalantic Security (Dar más por la seguridad transatlántica”).
“Hemos decidido respetar los compromisos de transformar este dinero en capacidades que haga una alianza mejor preparada ante las amenazas y equilibrar las contribuciones entre los países europeos y Estados Unidos”, incidió Dan en una rueda de prensa conjunta con su homólogo polaco, Karol Nawrocki, y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, al término de la reunión.






