Los combustibles cuestan un 28,4% más que hace un año

La guerra ha incendiado los precios en Estados Unidos. La inflación escaló en abril hasta el 3,8%, el mayor nivel en tres años, según los datos difundidos este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en sus siglas en inglés). La escalada de precios se debe fundamentalmente al encarecimiento de la energía. En concreto, de los combustibles como consecuencia de...

la guerra en Irán.

El índice que recoge los productos energéticos se encareció un 17,9% interanual en abril. Por su parte, los alimentos se incrementaron un 3,2% durante el último año. “El índice de la gasolina subió un 28,4%. La electricidad aumentó un 6,1% en los últimos 12 meses que terminaron en abril y el índice de gas natural subió un 3%”, detalla la agencia estadística estadounidense.

“Los consumidores se esfuerzan por absorber el aumento de los precios de la energía, pero no encuentran mucho alivio en otros ámbitos”, explica Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en EEUU. “Los precios de los alimentos siguen subiendo, alcanzando la inflación interanual un máximo de varios años, mientras que los servicios básicos, que incluyen vivienda y atención médica, registraron su mayor inflación desde septiembre”, continúa, al tiempo que remata: “En otras palabras, la presión inflacionaria no se limita a la gasolina, sino que se refleja en todo el presupuesto familiar”.