José María Rodríguez |

Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Cumplidos cuatro meses de la noche en la que fue liberado del penal de máxima seguridad de El Rodeo y de que el ministro Diosdado Cabello, en persona, lo entregara a la Embajada de España en Caracas junto a cuatro españoles más, el periodista canario Miguel Moreno defiende que Venezuela los «secuestró» y utilizó como «rehenes políticos».

De 34 años, Moreno ha preferido hasta ahora no hablar de cómo la Armada Bolivariana apresó el barco de bandera panameña y capitán neerlandés para el que trabajaba, dedicado a buscar pecios hundidos, ni de sus 209 días de cautiverio. Ha permanecido callado hasta que todos sus compañeros han sido liberados, para evitar perjudicarlos.

En una entrevista con EFE, rompe su silencio para denunciar que los nueve tripulantes del buque N35 fueron capturados el 11 de junio de 2025 sin causa en aguas internacionales, los «secuestraron» y los acusaron sucesivamente de espiar para Guayana, de buscar yacimientos petrolíferos en aguas de Venezuela y de colaborar con el narco.

Nada de ello se sustanció. Tras seis días en Isla Margarita, donde los interrogó la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), los condujeron al estado de Miranda, al penal de El Rodeo, y al cabo de un mes los sentaron ante un juez para leerles los cargos.