La Eurocámara y el Consejo cierran el texto de la ley de medicinas críticas para aumentar la competitividad europea y reducir la dependencia de terceros países

Europa ha dado un paso importante en sus esfuerzos para reducir las fuertes vulnerabilidades que tiene en un campo esencial para el bienestar y salud ciudadanos: ser capaz de garantizar un acceso suficiente a medicamentos esenciales como los antibióticos, la insulina o las vacunas. Con ese objetivo, el Parlamento Europeo y el Consejo (los Estados) han cerrado este martes un acuerdo sobre el texto de lo que será

nos-del-exterior-en-medicinas-criticas-como-los-antibioticos.html" data-link-track-dtm="">la futura ley de medicinas críticas, que combatirá la fuerte dependencia externa mediante la diversificación de las cadenas de suministro de estos productos, la facilitación de las compras conjuntas entre Estados y el refuerzo de la capacidad de fabricación de estos medicamentos críticos y sus principios activos dentro de la propia UE, entre otros.

“Los pacientes no deberían tener que preocuparse por si en su farmacia u hospital habrá medicamentos esenciales, como los antibióticos”, ha resaltado el ministro de Sanidad de Chipre, Neophytos Charalambides, al celebrar el acuerdo alcanzado a primera hora de la mañana bajo la tutela chipriota, que ejerce este semestre la presidencia de turno europea. Con el acuerdo alcanzado, que todavía deberá ser ratificado por las dos partes para que pueda entrar en vigor, la UE toma “medidas concretas para reducir nuestras vulnerabilidades, diversificar las cadenas de suministro y reforzar la capacidad de Europa para producir medicamentos esenciales y sus ingredientes más cerca de casa”, se ha felicitado el chipriota.