En un acto habitualmente protocolario, el cineasta escocés insiste en no olvidar a Gaza y la actriz estadounidense espera que las opiniones de los creadores “no castiguen sus películas”

Habitualmente, la presentación del jurado el primer día de cualquier edición de Cannes no suele ir más allá de un mero acto protocolario. Pero en esta 79ª edición, que

jos.html?autoplay=1" data-link-track-dtm="">el director y guionista Paul Laverty forme parte del equipo que valorará 22 películas antes de decidir a quién entregar la Palma de Oro ya predisponía a un evento con mensajes sociales ante la situación actual del mundo. A sus opiniones se han sumado este martes por la tarde diversas respuestas de Demi Moore, también en el jurado, que han elevado el nivel político de la presentación.

Por primera vez en muchos años, en el jurado no había ninguna personalidad del cine francés. Junto al presidente, el surcoreano Park Chan-wook, están la cineasta china (aunque residente en EE UU) Chloé Zhao, el actor sueco Stellan Skarsgård, la actriz irlandesa-etíope Ruth Negga, la cineasta belga Laura Wandel, el actor costamarfileño Isaach de Bankolé —que vive en Nueva York—, el director chileno Diego Céspedes y los ya mencionados Laverty y Moore.