El mandatario ruso afirma que lucha contra un país “apoyado por todo el bloque de la OTAN”, en el desfile en la Plaza Roja por el Día de la Victoria

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha podido celebrar el Día de la Victoria, el quinto desde que invadió Ucrania en 2022, sin incidentes. Ucrania acató el ruego de una tregua temporal del presidente estadounidense, Donald Trump, y sus drones y misiles no han empañado la celebración en Rusia del triunfo soviético sobre la Alemania nazi. Sin embargo, Putin quiso tener la última palabra y vi...

siblemente enfadado aseguró horas después que Ucrania no atacó porque Moscú había amenazado con una “respuesta espejo contra los centros de toma de decisiones en Kiev”. También justificó la ausencia de vehículos en el desfile al alegar que sus fuerzas “deben concentrarse en la operación militar especial”, algo que no impidió sacarlos el año pasado.

El dirigente ruso se mostró confiado en su rueda de prensa nocturna en lograr sus objetivos pronto. “La confrontación [de Ucrania con apoyo occidental] con Rusia, que continúa hasta el día de hoy, creo que está llegando a su fin, pero sigue siendo un asunto serio”, manifestó.

No obstante, el dirigente ruso no abandonó su retórica bélica ante sus militares. Durante el desfile, en su alocución a las tropas, Putin ha pedido más sacrificios a su población para vencer en una guerra: “La gran hazaña de la generación victoriosa [la II Guerra Mundial] inspira a los soldados que hoy llevan a cabo esta operación militar especial. Se enfrentan a una fuerza agresiva y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y sin embargo, nuestros héroes siguen adelante”, ha arengado Putin a sus fuerzas.