Cuando Garbiñe Etxeberria entró a formar parte de la estructura deportiva de la Real Sociedad, el equipo del que era socia desde niña, el club no contaba con un conjunto femenino. “Era impensable hace 22 años”, recuerda la exfutbolista, que hizo historia al convertirse en la primera entrenadora del equipo femenino txuri urdin, con el que consiguió el ascenso en 2007 a la Liga F. Ahora, Etxeberria es la directora general de la parcela femenina del club y reconoce el crecimiento en este apartado. “Hemos sentido esa sensibilidad de creer en el deporte femenino y nos han puesto todo a nuestra disposición para seguir creciendo”. La apuesta se ha materializado en unas nuevas instalaciones de vanguardia ubicadas en la ciudad deportiva de Zubieta, la gran fábrica de la cantera donostiarra, que ha aportado 24 futbolistas a las primeras plantillas masculinas y femeninas. A comienzos de temporada, la Real inauguró el edificio Izan (ser, en euskera), en el que se ha unificado la sede del fútbol femenino. Se trata de un bloque de tres plantas con una extensión total de 4.500 metros cuadrados equipado con novedosas tecnologías aplicadas al entrenamiento. A sus pies, el club ha levantado un campo de fútbol con capacidad para 4.000 espectadores, llamado z7, que se ha convertido en el feudo del femenino. Con resultados excelentes en su primera campaña: en 13 partidos como local solo han visto dos derrotas.
Arquitectura que da victorias. Así es la nueva fábrica del talento ‘txuri urdin’
La Real Sociedad inauguró a principios de temporada en la ciudad deportiva de Zubieta el edificio Izan, unas instalaciones de vanguardia pensadas para potenciar física y psicológicamente a las jugadoras del equipo femenino, que ahora cuentan también con un estadio propio






