Llega puntual, enfundada en la ropa de entrenamiento y unas sandalias con calcetines altos. Su porte puede parecer serio, pero transmite calma. Capitana de la selección, del Barça y referente del fútbol femenino, mide cada palabra, consciente del foco mediático. Pero Irene Paredes (Legazpi, Guipúzcoa, 34 años) tiene una sensibilidad diferente. “Seguir disfrutando del fútbol”, asegura, es su sueño. Hoy regresa a casa, al País Vasco, para enfrentarse a su exequipo, el Athletic Club, en San Mamés. Solo mencionarlo le dibuja una sonrisa. Lo hace tras un verano agitado con ocho salidas y un solo refuerzo en la plantilla azulgrana. Nada de eso le quita el sueño: “El Barça va a volver a competir por todo. Tenemos equipo y plantilla para ello”. Con un palmarés que la sitúa entre las mejores centrales del mundo, Paredes afronta otra temporada decisiva. La ilusión de lo que viene convive con la espina de lo que se escapó el curso pasado: las finales perdidas en la Champions y en la Eurocopa de Suiza.
Pregunta. ¿Ha vuelto a ver la final de Lisboa?
Respuesta. He visto trozos, jugadas importantes. Es duro verlo, porque es el día del año en el que tenemos que rendir bien, y no lo supimos hacer. El Arsenal jugó y aprovechó sus ocasiones. Sentimos que se nos escapó una oportunidad. Ahora, humildad y trabajo con el objetivo de volver a estar ahí.






