Bruselas (EFE).- El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur entró este viernes en vigor, de forma provisional, más de 25 años después de que se empezase a negociar, creando un mercado de 700 millones de personas en el que se eliminarán más del 90 % de los aranceles.

Al margen de su impacto económico, el acuerdo tiene también una trascendencia política por su defensa del multilateralismo en un periodo geopolíticamente convulso y por la voluntad europea de ganar en Latinoamérica el terreno perdido frente a China.

El pacto echa a andar pese a la principal oposición de Francia y del sector agrícola europeo, pero su continuidad no está del todo garantizada, porque el Parlamento Europeo ha preguntado al Tribunal de Justicia de la UE sobre su legalidad antes de ratificarlo.

Un paso que también ha dado Polonia, cuyo gobierno cuestiona la entrada en vigor provisional antes de que la Eurocámara haya dado su visto bueno.

Eliminación de aranceles