Madrid (EuroEFE).- El acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur entra en vigor este 1 de mayo y el sector agroalimentario, el más polémico durante las negociaciones, lo recibe con fuerte expectación, por las oportunidades y por las amenazas.

El pacto con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) se aplica de forma provisional tras más de 25 años de discusiones y abarca un mercado de 720 millones de personas, valioso para sectores exportadores, pero también genera preocupación porque en el bloque latinoamericano hay líderes agrícolas globales.

España, considera que la industria agroalimentaria también lo aprovechará, y más en el contexto actual difícil para el comercio.

El acuerdo implica reducciones arancelarias desde el primer día, pero la liberalización es gradual y más o menos larga, según el producto.

Dentro de los alimentos que España exporta, los plazos para la total apertura al aceite de oliva son quince años; para el orujo de oliva, cuatro años; para vinos embotellados, ocho; y para porcino, entre ocho y diez.