El presidente arremete contra el canciller Merz después de que este dijera que Washington está siendo “humillada” en Oriente Próxima. De España dice que ha sido “terrible”
Las relaciones entre el canciller de Alemania, Friedrich Merz, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dieron este miércoles por la noche (hora de Washington, seis más en la España peninsular) preocupantes señales de deterioro con la última andanada del republicano. Fue cuando, tras las críticas del líder conservador alemán a Estados Unidos por la guerra en Irán, el inquilino de la Casa Blanca amenazó con un cambio en la relación bilateral entre ambos países surgida de las cenizas de la II Guerra Mundial. “Estados Unidos está estudiando y revisando la posible reducción de tropas en Alemania, y se tomará una decisión al respecto en un breve plazo de tiempo”, escribió Trump en su red social, Truth.
Horas después, el presidente extendió sus amenazas a Italia y España, que también cuentan con presencia militar estadounidense. En este caso, fue en respuesta a la pregunta a una reportera en el Despacho Oval. ¿Consideraría hacer lo mismo con esos dos países? quiso saber la periodista. “No han estado exactamente de nuestro lado. Probablemente [podría considerarlo]”, respondió Trump. “¿Y por qué no debería hacerlo? Italia no nos ha servido de ninguna ayuda, y España [en cuyo territorio hay dos bases, en Morón y Rota] ha sido terrible; absolutamente terrible”. Sobre la OTAN, dijo: “Les hemos ayudado con Ucrania y cuando nosotros les hemos necesitas, no estaban ahí para ayudarnos”.














