El canciller alemán se abstiene de criticar los ataques a Teherán y evita el debate sobre el uso de las bases militares estadounidenses en su país
Apenas unas semanas después de que el canciller alemán, Friedrich Merz, defendiera en la Conferencia de Seguridad de Múnich una Europa fuerte frente a la deriva trumpista, sin renunciar a la alianza transatlántica, la guerra contra Irán le ha puesto en la diana de las críticas por su silencio y su actitud complaciente ante
lpais.com/espana/2026-03-03/el-lanzallamas-de-trump-amenazas-envueltas-en-humo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-03-03/el-lanzallamas-de-trump-amenazas-envueltas-en-humo.html" data-link-track-dtm="">Donald Trump durante la comparecencia pública de ambos el pasado martes en el Despacho Oval. La escena desató la incomprensión y las críticas tanto dentro de Alemania como entre sus socios europeos.
En un momento en el que la UE espera que Estados Unidos siga manteniendo su apoyo para plantar cara a Rusia en Ucrania y que respete el acuerdo comercial firmado con Bruselas en julio del año pasado, algo que afecta especialmente a Alemania como potencia exportadora, Merz dio la impresión de querer mantener contento a Trump, aunque para ello echara por tierra la esperanza de muchos de que alguien plante cara al dignatario estadounidense. Tampoco parece titubear a la hora de enfrentarse, como él mismo ha reconocido, a un dilema en el marco de la defensa del derecho internacional.






