El Prado presenta una exposición en torno a esta pieza monumental que sirvió de artefacto político durante el reinado de Fernando VII. Fue jaleada en la prensa, multiplicada en estampas, celebrada en canciones y poemas, hasta acabar destinada a mera decoración de pasillo
Es un cuadro monumental, más grande que 'Las meninas' de Velázquez. Supera los cuatro metros de ancho y los tres de alto. Sus dimensiones refuerzan su importancia política en la época fernandina....
Se pinta en 1818, se lleva al Prado en su inauguración en 1819 y se cuelga en la sala tercera, el corazón del museo, junto a los retratos reales y otros cuadros de mensaje político.
En la columna aparece una inscripción en letras capitales doradas: "Constancia española. Año del hambre de 1811 y 12. Nada sin Fernando". Es un mensaje que forma parte de la propaganda política en un momento en el que rey Fernando VII era “el deseado”. Una persona extremadamente amada por los madrileños por haberlos liberado de la invasión francesa.
La escena sucede en los soportales de la plazuela de la Provincia, frente a la Plaza Mayor, cuya construcción con el paso del tiempo ha desaparecido. En este lugar el pueblo llano podía ver en persona a los reyes.






