La empresa ampurdanesa con cuatro siglos de tradición que ha sublimado el tapón de corcho natural

Un inmenso alcornoque que pronto cumplirá un siglo señala en el patio de la fábrica Francisco Sagrera qué se elabora en su interior: corcho. Para ser más exactos, de estas naves ubicadas en el centro de Palafrugell (Baix Empordà) salen los tapones de corcho flor de la más alta calidad que conoce el mundo, como bien atestiguan las decenas de reputadas bodegas como

tps://elpais.com/gente/2022-04-13/la-historia-de-vega-sicilia-la-bodega-que-casi-compra-julio-iglesias-y-que-triunfo-creando-vino-de-lujo.html" data-link-track-dtm=""> Vega Sicilia, Domaine Leroy, Pierre-Yves Colin-Morey o Giuseppe y Bartolo Mascarello, que los emplean para los vinos más valorados por los expertos. Si alguien en España, Francia o Italia imagina su tapón ideal, piensa en esa firma que contiene las siglas FS en un pequeño círculo.

Francisco Sagrera SL, que nació por la unión de dos importantes familias del pueblo a finales del siglo XVII, los Riera y los Sagrera, ha sabido mantener su tradición y posicionarse como el último reducto del tapón de corcho mejor seleccionado y tratado de nuestro país. “Antes, el corcho era el único material que se empleaba para obturar todo tipo de recipientes: frascos y tubos de farmacia, botellines de refresco y cerveza, damajuanas, barricas y, por supuesto, botellas de vino”, explica Francisco Sagrera, cuya empresa produce unos 100.000 tapones al día.