Las empresas empiezan a implantar horarios sin interrupciones para incentivar la contratación de trabajadores y completar las plantillas en pleno récord turístico

La paradoja del empleo en el turismo está servida. Nunca hubo tantos cotizantes trabajando en hoteles, restaurantes, bares o cafeterías (2,75 millones al cierre de 2025) y nunca existieron tantos problemas para completar las plantillas. Las empresas han tratado de esquivar la falta de motivación de los trabajadores para aceptar ofertas de trabajo con incrementos salariales pactados en convenio y colaborando, cuando no cediendo alojamiento, a los trabajadores para que cubran puestos de trabajo en zonas de costa donde el precio de la vivienda se come prácticamente el salario.

Pero hay barreras que trascienden más allá del dinero. Y la más importante es el turno partido, que obliga al empleado a iniciar su jornada laboral por la mañana, parar hasta que empiece la de la tarde y acabar por la noche. Un horario incompatible con la vida familiar y también con la personal. “La jornada laboral no puede empezar a las 12 de la mañana y acabar a las 12 de la noche. No todo es salario. Es imprescindible fomentar condiciones dignas para los trabajadores de la hostelería, para que pasen tiempo con su familia, y una de las vías pasa por la supresión de los turnos partidos”, señala Borja Suárez, secretario de Servicios de CC OO en Canarias.