A medida que el partido expande su electorado, el perfil de sus votantes está cambiando: el voto protesta disminuye en favor de un voto más ideológico
En la política, como en la vida, la impaciencia es una mala compañera para las decisiones. Si un político quiere negociar con otro y expresa un gran interés en que el acuerdo sea rápido, su interlocutor ganará poder en la negociación. Solo hay que esperar a que el primero se desespere a medida que pasa el tiempo para conseguir un acuerdo más ventajoso. Donald Trump, sin ir más lejos, ha sido víctima de s...
u impaciencia en diferentes ocasiones. Anunció que acabaría con la guerra de Ucrania “en un día” y que la de Irán terminaría “muy pronto”. Obviamente, Putin y los líderes iraníes tomaron nota de su ventaja.
El Partido Popular ha sido hasta ahora la parte impaciente en la negociación de los acuerdos de legislatura con Vox en Extremadura y Aragón. Los populares tenían prisa por negociar: querían llegar a un acuerdo enseguida y comenzar a gobernar en coalición con el partido de Abascal. Por su parte, Vox no tenía mucho interés en cerrar la negociación. Su salida de los gobiernos autonómicos no parecía pasarle factura. Así que el partido optó durante meses por alargar los tiempos, desesperando al PP en la negociación en Extremadura.






