El cuerpo de seguridad del presidente admitió su “mayor error en décadas” tras el atentado en un mitin contra el republicano en 2024. Los investigadores creen que el objetivo del atacante era él o “un miembro de la Administración”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dedicó buena parte de la comparecencia que convocó de urgencia tras el tiroteo del sábado en el hotel en el que estaba participando en la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca a elogiar la actuación del servicio secreto, ese cuerpo de seguridad que lo acompaña a todas partes. Se felicitó por lo “rápido” que actuaron y porque “realmente hicieron un gran trabajo”, aunque eso no evitó que Washington amaneciera este domingo con más preguntas que respuestas sobre si esos hombres y mujeres estuvieron a la altura en el hotel donde se celebraba el evento.

También surgen los interrogantes sobre si la seguridad era suficiente en el lugar, sobre todo, para un presidente que sobrevivió a dos atentados en 2024, cuando era candidato republicano. Y si fue buena idea que tantos miembros del Gobierno coincidieran bajo el mismo techo de un edificio no preparado para esa eventualidad.

El fiscal general interino, Todd Blanche, declaró este domingo por la mañana en una entrevista televisiva que los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que el objetivo del sospechoso fuera no solo Trump, pero pidió tiempo para ofrecer conclusiones más sólidas. Este lunes Allen está citado ante un juez de Washington. “Se propuso atacar a las personas que trabajan en la administración, probablemente también al presidente”, dijo.